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Fecha viernes, 10 de septiembre de 2010

VENID A MÍ TODOS LOS QUE TENÉIS SED

18 Domingo del TO

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Lecturas: Eclesiastés 1, 2; 2,21-23; Salmo 89, 3-17; Colosenses 3,1-5.9-11

Evangelio: Lc 12, 13-21

“En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús:
-«Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.»
Él le contestó:
-«Hombre, ¿quién me ha nombrado juez. o árbitro entre vosotros?»
Y dijo a la gente:
-«Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aun­que uno ande sobrado, su vida no depende de sus bie­nes.»
Y les propuso una parábola:
-«Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos:
"¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha." Y se dijo:
"Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe y date buena vida."
Pero Dios le dijo:
"Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?"
Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios".

vv.13-14: Uno de la gente le dijo: “Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo.” El le respondió: “¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?”

  • Los rabinos eran los expertos de la Ley en todos los aspectos religiosos, jurídicos, morales.
  • Este tema de ser juez de paz entraba de lleno en la competencia de los letrados de entonces.
  • Jesús lo tiene claro. Su misión es proclamar el Reino de Dios, de Dios Padre. No quiere ser juez ni repartir de herencias.
  • Toma pie de esta anécdota para enseñar algo bien importante en relación a la aplicación del tema del Reino de Dios.

v. 15: Y les dijo: “Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes.” 

  • La codicia, el afán por la riqueza superflua es algo que no tiene sentido.
  • ¿Por qué? Porque la vida temporal no depende de las riquezas que pueda tener un hombre.
  • Aquí viene tan bien esta parábola. Jesús es un artista contando cuentecitos o parábolas. 

vv. 16-19: Les dijo una parábola: Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: "¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?" Y dijo: "Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo  y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea." 

  • El personaje de la parábola es un hombre rico, pero quiere tener más. En sus consideraciones se retrata en su afán de tener más.
  • Es un individuo seguro de sí mismo y visualiza un futuro más feliz, pero sobre todo más seguro.
  • Aparece su egoísmo y su deseo de pasarlo bien; pero en la parábola se percibe que lo más grave es que pone su seguridad del futuro en los bienes materiales. 

v. 20: Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?" 

  • En este caso excepcionalmente aparece Dios, en persona, como una persona dramatis.
  • Pobre ricachón. Era como para que le diera un infarto por pura impresión. Imaginémonos que una voz divina se filtra del Infinito a nuestro espacio y tiempo, por ejemplo cuando nos acostamos, sin ruidos ni alborotos y oímos esas palabras: “¡Necio¡ Esta misma noche…”
  • Se refleja perfectamente la necedad de acumular bienes…
  • ¿Para quién serán? 

v. 21: Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios. 

  • Riquezas para sí. Suena que se nos encoge el ánimo cuando acumulamos para nosotros sin tener en cuenta a los otros. Se siente como si una fuerza centrípeta nos aprieta contra nosotros mismos sin poder casi respirar.
  • Enriquecerse en orden a Dios. Es expansionarse, como que las entrañas se expansionan hacia el Todo de Dios, a lo Infinito. Así es fácil que en ese proceso la atención y el amor al prójimo nos enriquecer porque somos más felices  dando que recibiendo. 

Señor Jesús, llénanos de tu Espíritu Santo, para que siendo sanamente egoístas podamos expansionarnos hacia tu Padre y en el proceso de ir al Padre podamos gozar dando más que  recibiendo; haz que gocemos siendo espléndidos. Amén

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