Cuando oramos lo hacemos como iglesia. El mismo don que nos hace hijos nos hace también hermanos, en camino hacia el hogar de la Trinidad. La oración litúrgica está llamada a ser la oración de todo el pueblo de Dios. - Una oración comunitaria, celebración de la Iglesia, que es sacramento de unidad. - Una oración creativa, actualización de la novedad de la salvación. - Una oración centrada en Cristo y su misterio, para vivir de él y dar testimonio de su amor en el mundo. "La liturgia nos une a la fiesta de Dios con toda la humanidad"