En esta tercera etapa hemos recorrido con Teresa de Jesús el libro de las Moradas. Su experiencia nos ha invitado a poner los ojos en Jesús, a caminar hacia la fuente del Agua Viva. Ha despertado en nosotros la capacidad de soñar grandes sueños, los sueños que Dios ha soñado para nosotros. Nos ha enseñado a volar y a la vez a aterrizar para no olvidar que no somos ángeles, que somos muy humanos, muy frágiles, muy hermanos. Ha dialogado con nosotros acerca de nuestros mecanismos de defensa para no dejar a Dios ser Dios, nos ha fascinado su experiencia de Dios que ha compartido con tanta gratuidad para que brote en nosotros la alabanza más hermosa. Podemos decir que después de este recorrido orante por las Moradas, hemos quedado más amigos de Teresa, más amigos de Dios, más amigos entre nosotros.

Otras Fichas: Lectura contiua de las Moradas y Fichas: Libro de Las Moradas