Nueve días para caminar con María. Nueve días para mirar a María. Nueve días para sentir su presencia. Nueve días para amarla con ternura. Nueve días para agradecer el Escapulario. Nueve días para que la semilla del evangelio cale hondo en el corazón. Nueve días para orar con María. Nueve días para estrenar con María la casa de la comunión y la acogida. Nueve días para recorrer con María caminos de paz y de solidaridad Nueve días para glorificar con María al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.