Sin ti, María, no habría luz Sin ti no habría ternura ni acogida Sin ti el mundo sería como un paisaje sin luz, un día sin sol, un rostro sin sonrisa

Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor está contigo. Bendita tú, entre todas las mujeres. Bendito el fruto de tu viente, JESÚS.