DOMINGO XXXIV TO: Juan 18,33b-37. NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

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ESCUELA DE ORACIÓN - LECTIO DIVINA

MOTIVACIÓN

La lectura orante de la Palabra de Dios, más dulce que la miel (cf.Sal 119,103) y «espada de doble filo» (Hb 4,12), nos permite detenernos a escuchar al Maestro para que sea lámpara para nuestros pasos, luz en nuestro camino (cf. Sal 119,105). Como bien nos recordaron los Obispos de India: «La devoción a la Palabra de Dios no es solo una de muchas devociones, hermosa pero algo opcional. Pertenece al corazón y a la identidad misma de la vida cristiana. La Palabra tiene en sí el poder para transformar las vidas» (Gaudete et Exsultate 156).

Es una fiesta para felicitar al que ha hecho tanto por nosotros. Si ante tantos problemas viviésemos el evangelio todo cambiaría.  

INVOCAMOS AL ESPÍRITU

 Canto: El Señor os dará su Espíritu Santo.
Ya no temáis, abrid el corazón.
Derramará todo su amor (bis).

1. A LA ESPERA DE LA PALABRA. CON LA LÁMPARA ENCENDIDA  

Contexto. En el pretorio, lugar al abrigo de la presión judía, residencia del gobernador, se da un cara a cara entre Pilato, el que ejerce el poder representando a Roma, y Jesús, un reo maniatado. ¿Diálogo de sordos? Sí, pero lleno de vida. Entramos en este diálogo en silencio orante.

2. PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA: Juan 18,33b-37

"En aquel tiempo, Pilato dijo a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús le contestó:    «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?». Pilato replicó:    «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?». Jesús le contestó:    «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí». Pilato le dijo:    «Entonces, ¿tú eres rey?». Jesús le contestó:    «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz».

3. FECUNDIDAD DE LA PALABRA

¿Eres tú el rey de los judíos? Catarata de malentendidos, algo propio de este evangelio. A Jesús le habían llamado “rey de Israel” (Natanael: Jn 1,49; muchedumbre: Jn 12,13). Aquí, Pilato le pregunta, de forma irónica, casi riéndose, si es “rey de los judíos”. Jesús se ve como rey atípico: se pone a servir, da la vida. 

¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí? Pilato es peón de los intereses judíos. No tiene palabra propia. Lo suyo suena a palabrería. Jesús delata su manipulación.

Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. Pilato se lava las manos. ἐπιδίδωμι: entregar. ¿Quién entrega a Jesús? “Nadie me quita la vida, la doy libremente” (Jn 10,18). “Cristo nos ha amado y se ha entregado a sí mismo por nosotros” (Ef 5, 2.25).

¿Qué has hecho? Los títulos no interesan a Pilato. Sí, su actividad.

Mi reino no es de este mundo. ¿Qué significa un reino que no es de este mundo? Mundo, aquí, es paradigma de injusticia. El reino de Jesús es un reino de viudas pobres, de ciegos en camino, de escribas que buscan, de samaritanos que curan, de niños preferidos (los últimos son los primeros). Es un reino desde dentro, desde el amor. ¿Reinará Dios así alguna vez? Jesús creía en esta semilla.

¿Tú eres rey? Tú lo dices: soy rey. ¿Es una palabra apropiada para Jesús? Más bien es el anti rey, con extrañas armas: “Tus armas son cinco llagas”. Un rey que toca leprosos, que está con los pequeños, que no tiene dinero, ni con qué defenderse.Su trono es una cruz y su corona es de espinas. Jesús conoce su verdadero ser y lo manifiesta en todo momento. El que se identifica con Jesús es rey.

Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Aletheia, o emet en hebreo, significa la firmeza y seguridad del humilde. Jesús manifiesta su voluntad de vivir en la verdad de Dios (su amor al hombre), y de manifestarla. Jesús habla con autoridad, pero sin falsos autoritarismos. “Su reino no está armado de palillos”. Es testigo, mártir, porque afirma con la vida, con la sangre, con todo lo que es, la verdad en la que cree.

Todo el que es de la verdad, escucha mi voz. Palabras savias, de exquisita hondura. El tema de la verdad es muy importante en este evangelio: Jesús está lleno de verdad (1,14), la verdad hace libres (8,32), Jesús dice la verdad (8,45-46), él es la verdad (14,6), testifica la verdad (18,37), cuando se va regala el Espíritu de la verdad que guía hasta la verdad completa (16,7.13). La cruz es la gran manifestación de la verdad, ahí se muestra el amor gratuito de Dios.

4. RESPUESTA A LA PALABRA

¿Tienes voluntad de vivir como este rey tan original? ¿Quieres comprometerte con Jesús a construir el reino de Dios: un reino de la verdad y de la vida, de la santidad y de la gracia, de la justicia, el amor y la paz (prefacio de la misa)? ¿Valoras el silencio contemplativo como camino para adentrarte en mayores niveles de verdad humana y evangélica? ¿Experimentas que no podemos conocer la verdad hasta que no la somos? ¿Relacionas verdad con humildad? “Humildad es andar en verdad delante de la misma Verdad” (Santa Teresa).

5. ORAR LA PALABRA

Hoy sí que no podemos orar juntos más que recitando la oración de Jesús, la oración de los hijos, la oración del Reino. Que todos le conozcan y le alaben, que el reino se realice, que se cumpla el sueño de Dios, que haya pan y perdón y libertad.

"Mi búsqueda de la verdad era una oración" (E. Stein).

Audición de la canción Busca la verdad, de Carmela Martínez

6. CONTAR AL MUNDO LA NUEVA MANERA DE VIVIR

Testigos.

 “Me parece que nunca he buscado más que la verdad” (Santa Teresita).

"Quien busca la verdad, busca a Dios, aunque no lo sepa” (Edith Stein).

Pedro Tomás Navajas

Documentación: LECTIO DIVINA. DOMINGO XXXIV TO: Juan 18,33b-37. NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO