ORAR ES ESTAR EN EL AMOR

FOTO

COMO EL PADRE ME HA AMADO, ASÍ OS HE AMADO YO; PERMANECED EN MI AMOR.

Haz presente a Jesús. Es tu amigo. Tiene contigo una relación de cercanía y amistad profunda. En la intimidad, donde surgen las confidencias, te comunica su secreto.

Entrelazas tu vida con la mía, Jesús. Me llamas “amigo/a”. Quieres vivir conmigo. Me asombras con tus gestos. ¡Cómo es posible que me quieras tanto! 

Colócate en el terreno del amor. Ahí se coloca Jesús. Orar es entrar y pisar descalzo/a el espacio del amor. Saberte amado/a y amar es la mejor herramienta para ponerte en verdad ante Dios y ante los demás.

Me pongo ante Ti, Señor, y oigo tu amor. Entro en mi corazón y busco el amor. Cuando amo, oro. Si no amor, ¿qué es mi oración?  

Siéntete elegido/a por Jesús. Con inmenso respeto a tu libertad y a tus procesos, Jesús te propone un camino de plenitud: alegría en plenitud, frutos en plenitud, vida en plenitud. 

¡Qué amigo eres de dar! Yo también te elijo, Jesús. Yo también te pido lo que brota en mi corazón. Yo también quiero ser tu amigo/a. Yo también quiero comunicarte mi secreto.    

Atrévete a escuchar el proyecto de Jesús: “Amaos unos a otros como yo os he amado”.

Me miro en tu palabra. Miro a mi comunidad con la luz de tu palabra. Tu Espíritu me desafía a vivirla en esta hora. Sé que solo en el amor me lograré como persona. Doy un paso más en el camino. Ayúdame. Hay muchos pobres que esperan mi amor concreto.