DOMINGO II de Cuaresma. Marcos 9,2-10

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ESCUELA DE ORACIÓN - LECTIO DIVINA

1. INVOCA AL ESPÍRITU

Ven, Espíritu Santo. Enséñanos a entender y a vivir que Jesús vive y está en medio de nosotros, alentándonos en el camino. Ilumina nuestras vidas con la resurrección de Jesús para que podamos entender la cruz. Disipa nuestras dudas con el amor entrañable y fiel de Jesús. Transfigura nuestra vida. Danos tu fuerza para abrazar la cruz de cada día. Enséñanos a ver lo que nos pasa con los ojos de Jesús. Ven, Espíritu Santo. 

 Motivación

“En la cruz está la vida y el consuelo, y ella sola es el camino para el cielo” (Santa Teresa de Jesús).

2. LECTURA: Qué dice el texto de Marcos 9, 2-10  

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, subió aparte con ellos solos a un monte alto, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No sabía qué decir, pues estaban asustados. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: «Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo». De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban del monte, les ordenó que no contasen a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Esto se les quedó grabado y discutían qué quería decir aquello de resucitar de entre los muertos. 
 

Contexto Los discípulos viven una fuerte crisis. El anuncio de la pasión los ha descolocado. Han reaccionado contra la cruz: ‘¿Cómo puede un condenado ser el Mesías?’ ‘Baja de la cruz y creeremos en ti’. En los años 70, la muerte en cruz impide a muchos aceptar a Jesús. La cruz es un escándalo. ¿Cómo entender la fuerza y sabiduría de la cruz? Cambio en Jesús. Deja Galilea; se aleja temporalmente de la gente (menos milagros, certeza de la cruz, enseñanza a los discípulos, las parábolas tienen otro tono, va a Jerusalén, fidelidad al Padre…

Nuestro contexto ¿Por dónde vienen nuestras crisis? ¿Cuáles son los desafíos que encontramos en el camino de la fe? ¿Cuáles son nuestros malentendidos? ¿Qué nos cuesta aceptar? Expresar lo que sentimos y pensamos es bueno para fortalecer nuestra fe en Jesús.

SUBIDA AL MONTE Jesús sube al monte con tres discípulos (las lecciones se dan mejor en el monte). Afronta la crisis orando, en silencio y soledad. El monte evoca el Sinaí, donde se dio la revelación de Dios. Jesús toma la iniciativa. Está en juego la identidad profunda de Jesús para poder seguirle.

REVELACIÓN EN EL MONTE Moisés (la Ley) y Elías (la Profecía), los dos que han visto a Dios en el monte, hablan con Jesús. Hablan de la cruz, de la victoria que llegará por ella. No son los resplandores los que manifiestan al Espíritu, sino su capacidad de cargar con la cruz como todos y por todos. Ahí está su credibilidad. Jesús será coherente, no se bajará de la cruz. Su cruz es una oferta y un desafío a la fe.

Vamos a hacer tres tiendas iguales. El sexto día de la fiesta de las tiendas, de fuerte entusiasmo popular ante la expectativa mesiánica, para recordar los años pasados en el desierto construyen tiendas. Pedro está en la gloria (tarea: despertar el gusto de creer). No entienden la originalidad de Jesús. Jesús y su mensaje le vienen grandes.

La voz del cielo, junto a otros signos de revelación, esclarece los hechos, corrige a Pedro. La palabra clave: ‘Escuchadle’. La oración cristiana es ante todo escucha a Jesús. Solo Jesús irradia luz. Solo es el hijo amado. Hasta ahora hemos escuchado a Moisés y Elías. Ahora tenemos que escuchar a Jesús para entender todo.

BAJADA Solos. Después de la visión quedan Jesús y los discípulos. Jesús es la única revelación. El camino: estar con él. ‘Juntos andemos, Señor’. Jesús ha echado a perder su vida, la ha entregado como el grano de trigo que muere. Nuestra fe es el fruto. No entendemos muchas cosas: por qué el mal, por qué el dolor. Solo sabemos lo que vemos en Jesús: que el Hijo Predilecto es capaz de ir hasta la muerte por salvarnos. En eso, y solamente en eso, conocemos cómo es el corazón de Dios, ya que Jesús es así precisamente porque está lleno del Espíritu. Solo él nos interesa. Él es el absoluto. Solo él puede hacernos plenamente felices. En Jesús vemos cómo es Dios, descubrimos su amor. Los discípulos aún no entienden. Siguen discutiendo qué será eso de resucitar. No han unido el Tabor con la cruz. Cuando unan cruz y resurrección, podrán gritar: ¿Quién nos separará del amor de Cristo?

3. MEDITACIÓN: ¿Qué nos dice el texto?

 ¿Mi fe en Jesús, me ha regalado ya algún momento de transfiguración y de intensa alegría? ¿Cómo me han dado fuerza estos momentos de alegría para llevar la cruz de cada día? ¿Necesito un alto en el camino, como el que proporcionó Jesús a sus tres discípulos en el monte Tabor, para verle transfigurado y transfigurar así también mi vida? ¿Estoy dispuesto/a a asumir que a ese triunfo final solo se llega pasando por la cruz, por el servicio, por la vida entregada por y para los hermanos? En mi vida práctica, ¿considero a Jesús como lo más importante de mi vida? Y esto, ¿en qué se nota?

4. ORACIÓN: ¿Qué le digo a Dios?

“En la cruz está la vida y el consuelo,
y ella sola es el camino para el cielo.
En la cruz está el Señor de cielo y tierra
y el gozar de mucha paz aunque haya guerra.
Todos los males destierra en este suelo,
y ella sola es el camino para el cielo.
Es una oliva preciosa la santa cruz
que, con su aceite, nos unta y nos da luz.
Toma alma mía, toma la cruz con gran consuelo,
que ella sola es el camino para el cielo.
Después que se puso en cruz el Salvador,
en la cruz está la gloria y el honor,
y en el padecer dolor vida y consuelo,
y el camino más seguro para el cielo"
(Santa Teresa de Jesús).

5. CONTEMPLACIÓN: ¿Cómo interiorizas la palabra? 

"Mi Amado, las montañas,
los valles solitarios, nemorosos,
las ínsulas extrañas, los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos,
la noche sosegada
en par delos levantes de la aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora"
(San Juan de la Cruz).

6.- ACCIÓN: ¿A qué me compromete este evangelio?

Esta es la apuesta: ver la vida con los ojos de Jesús. Este es el riesgo: acercarnos a Jesús y caminar con él, como fruto de un enamoramiento. Esta es la tarea: cantar y caminar hacia la Pascua.

 “En esto se ha manifestado el amor de Dios por nosotros: Dios ha entregado su hijo único al mundo para que nosotros vivamos por él... No es que nosotros le hayamos amado primero, sino que es él quien nos ha amado y ha enviado a su hijo.... Queridos, si Dios nos ha amado tanto, nosotros debemos también amarnos unos a otros” (1Juan 4,9-10).   

Pedro Tomás Navajas
CIPE

Documentación: F. 16 DOMINGO II DE CUARESMA Marcos 9,2-10