Taller orante con la Acción Católica

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El evangelio de la alegría, para ser discípulos de Jesús.

I.- PREPARANDO EL TERRENO 

  • “El ruido quiere impedir que Dios hable” (Cardenal Robert Sarh)
  • Canto: La luz del Hijo. Momento de silencio motivado.  
  • Con santa María, con san José.  

II.- ¿DÓNDE SE SITÚA LA ACCIÓN CATÓLICA EN BURGOS PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO?  

“En la ciudad de Cafarnaún, el sábado entró Jesús en la sinagoga a enseñar”;  

La ciudad de Cafarnaún (Aldea del consuelo). Cerca de la desembocadura del Jordán en el mar de Galilea. La ciudad más grande de Galilea. Pueblo de pesca. Se respira un aire de libertad. Se comienza a explicar lo que significa ir con Jesús. Una encrucijada de caminos.    

Entró en la sinagoga a enseñar. Elemento provocativo: sábado (día de descanso: Génesis; día de liberación para Jesús). No es fácil hablar con libertad. La sinagoga es como una prolongación de Jerusalén. Ahí mandan los escribas. La gente se reúne para escuchar la Palabra. Lo primero que hace Jesús es ir allí. En un lugar sagrado, en un día sagrado, anuncia la novedad del Reino.  

Jesús enseñaba con autoridad (“exousia”: el señorío de Dios que hace crecer). Jesús enseña, con libertad y sin miedo, a un Dios bueno. Su autoridad es para servir y liberar, no para oprimir. Lo que dice tiene la marca de Dios. La gente lo percibe: Estaban asombrados. La enseñanza de Jesús es un desafío a los escribas.  

Audición de la canción: SÉ MI LUZ.  

Iluminación: Textos del Papa Francisco, de la Evangelii Gaudium. ­ 

  • Se entrega un texto a cada uno de los participantes. ­ 
  • Lo leen y estudian en silencio, destacando lo que más les llama la atención. ­ 
  • Reunión de dos en dos para compartir. ­ 
  • Puesta en común. ­ 
  • Se escriben las palabras más resaltadas en un mural. ­ 
  • Comentario entre todos respondiendo a la pregunta de este apartado.  

Audición de la canción: PONEOS EN PIE.  

III.- ¿QUÉ EVANGELIO ANUNCIA LA ACCIÓN CATÓLICA EN BURGOS?  

“Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio”.  

El profeta entregado, traicionado (paradídomi). Por el rey Herodes, a quien denunció su comportamiento inmoral (Lc 3,18-20). La prisión de Juan Bautista no asustó a Jesús. Vio en ella una señal de la llegada del Reino. La muerte de un mensajero nunca es una derrota. Jesús se pone de pie.  

Se marchó a Galilea. Zona fronteriza (toda una descalificación para un judío). Donde está el pueblo más pobre y desheredado, el más enfermo y maltratado por los poderosos. Lejos de Jerusalén. Anuncia el reino en contacto directo con las gentes más necesitadas de respiro y liberación.  

Proclamar la Buena Nueva de Dios. (Euangelion no significa evangelio: escrito del NT. Significa Buena Noticia). Hemos confundido el estuche con la joya. Euangelion significa esa estupenda noticia que Jesús descubrió y nos comunicó de parte de Dios. Nueva porque viene de Dios y porque Dios es su contenido: Dios, él mismo, es la mayor Buena Nueva.  

Cuatro aspectos de la Buena Nueva:  

  • Se ha cumplido el tiempo (Kairós). El tiempo importante, el momento de la verdad, el momento decisivo. No por observar la Ley, sino por gracia. Aquí y ahora.  
  • Está cerca el reino de Dios. (Basileia: Reinado, mejor que reino). Jesús no anuncia una doctrina sino un acontecimiento que está ya ocurriendo y que hay que acoger con gozo y fe. No es fruto del esfuerzo. Ya está dentro de nosotros, aunque no lo sepamos (Lc 17,21). El Reino es su pasión.  
  • Convertíos (metanoia: cambio de rumbo, cambio de mentalidad). El cambio comienza con una nueva manera de ver la realidad más que con sentimientos de culpa. Todos lo necesitamos, no solo los “malos”. Será el conocimiento cada vez más profundo de Jesús, viendo lo que dice y hace, lo que hará posible esa conversión.  
  • Creed en la Buena Noticia (pisteute). Lo que nos ha dicho Jesús es increíble, pero es cierto. Dios es amor: don total, absoluto y eterno. No es fácil comenzar a pensar de una forma nueva. Esto es posible por un acto de fe, una confianza en una persona. “Me fío de ti, Jesús”. Así comienza un nuevo planteamiento de la vida.  

Audición de la canción: SÉ MI LUZ.  

Iluminación: Textos del Papa Francisco de la Laudato Sii, con el eco de lo que ha dicho en Perú: “Quiero una iglesia con rostro amazónico, una iglesia con rostro indígena”, “la degradación del medio ambiente no se puede separar de la degradación moral de nuestras comunidades”.     ­ 

  • Se entrega un texto a cada uno de los participantes. ­ 
  • Lo leen y estudian en silencio, destacando lo que más les llama la atención. ­ 
  • Reunión de dos en dos para compartir. ­ 
  • Puesta en común. ­ 
  • Se escriben las palabras más resaltadas en un mural. ­ 
  • Comentario entre todos respondiendo a la pregunta del tema.

Audición de la canción: PONEOS EN PIE.  

III.- ¿QUÉ ACCIONES SE SIENTE LLAMADA A REALIZAR LA ACCIÓN CATÓLICA EN BURGOS?  

“Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús lo increpó: «¡Cállate y sal de él!». El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos: ¿Qué es esto?”

Había un hombre que tenía un espíritu inmundo. La palabra de Jesús no solo se escucha sino que se ve, dice y hace (dabar). El espíritu inmundo maneja al hombre, le hace sufrir. Actúa dentro, sus fuerzas destruyen, quita libertad, lleva a la muerte, es todo lo contrario a Dios. Jesús viene a combatir este mal y a sacarlo de la persona. Ha sido enviado para aniquilar el anti-Reino.  

¿Por qué había un hombre impuro? El acceso estaba restringido. Solo entraban varones, judíos, mayores de edad y puros (sanos).  

El espíritu inmundo pretende controlar a Jesús. Comienza el enfrentamiento. El demonio toma la iniciativa. Habla en plural, interrogando violentamente a Jesús: ‘¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros?’ Identifica a Jesús con un Mesías triunfante, lejos de la cruz. Se siente amenazado. Su mundo se derrumba. Siente que su poder ha llegado al fin. Grita para alejar a Jesús. Y después en singular: ‘Sé quién eres, el Santo de Dios’.Parece que el enemigo tiene ventaja sobre Jesús porque sabe quién es (poner nombre es dominar). Pero no sabe lo esencial: que Dios, fuente de toda santidad, quiere comunicar su santidad a la humanidad dominada por fuerzas malignas. Jesús es más fuerte.   

Cállate y sal de él. Jesús no se acobarda. Quiere mostrar la fuerza del Reino sobre el poder del mal. Con sencillez y firmeza le dice: “Cállate (tapar la boca con un bozal) y sal”. Cállate es el mismo verbo que usa la antigua Biblia griega cuando habla Dios, que vence la furia del mar (2Sam 22,14) y hace callar a los soberbios (Sal 119,21). De forma muy gráfica Marcos nos describe la salida del espíritu: agita al hombre violentamente, y con un fuerte grito salió de él. El mal siempre trae consigo una carga fuerte de agresividad, en este caso física y verbal.  

Audición de la canción: NO GUARDES TU VIDA.   

IV.- LA ACCIÓN CATÓLICA: DEJÁNDOSE GUIAR POR EL ESPÍRITU  

Dios tiene su parte activa. Siempre. No solo en casos extraordinarios. La actividad de Dios se lleva a cabo mediante los dones del Espíritu Santo. Los dones son receptividad y pasividad. Como el aire que mueve la vela del barco. Recibimos el influjo de Dios, que nos anima y da vida. Los dones del Espíritu perfeccionan las virtudes teologales, que tienen a Dios como objeto y motivación. Es hermoso que Dios pueda actuar directamente sobre nuestras facultades. “Sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15,5). Es Dios quien activa el querer y el hacer. ¿Quién es cristiano? “Aquel en quien habita el Espíritu, que es movido por el Espíritu (cf Rom 8,14). Lo que nos caracteriza es eso: ser movidos por el Espíritu.  

La acción de Dios mediante los dones del Espíritu es necesaria para todos los cristianos, para cualquier obra buena que hagamos. “Si alguno me ama y guarda mis mandatos, vendremos a él y haremos morada en él” (Jn 14,23). Nos manifestaremos a él. No puede un cristiano ser activo sin el Espíritu Santo. Ahora que estamos tan preocupados por nuestra salud, nos conviene saber que lo que más nos cura es el influjo de Dios sobre nuestro psiquismo. “Dios es la salud del alma”. ¿Quieres cuarte? Ponte en manos de Dios y te curará. En la oscuridad puede haber una sensación de presencia.  

Llamar al Espíritu Santo. Que me recoge las potencias. Santo Tomas, cuando tenía que escribir algo difícil, oraba: “Dios mío, ven Espíritu Santo. Este es el momento”. ¿En qué consiste el influjo de Dios? Cuando perdemos nuestros miedos, aparece el Espíritu. Dios se adueña del alma. El reino de Dios consiste en que Dios reine.   

Entregarse al Espíritu. ¿Cómo luchar contra el poderío del mal? Trabajaremos por la Iglesia haciéndonos cooperadores del Espíritu. Un alma inspirada por Dios, guiada por el Espíritu Santo, que se le ha entregado, solo hace actos divinos. El Espíritu es el alma de la comunidad. Acudimos a la oración no para convertirnos en místicos, para ir en busca de luces y consolaciones, acudimos para ser la cosa del Espíritu, para ser instrumentos del Espíritu.

La interioridad. En ella nos mete “con un silbo tan suave” (4M 3,2), nos ayuda a entender los motivos profundos por los que vivimos: “Por ti madrugo” (Sal 62).  

La creatividad. Por la que se salvará el mundo, como decía Dostoyevski.  

La comunión. Nos introduce en la gracia de ser amados, nos enseña a valorarnos desde el don de Dios (1Sam 9: búsqueda de las burras), nos propone como estilo de vida el camino de la confianza creativa; nos cita en el Misterio (“en ti abrazo a Dios”, Isabel de la Trinidad), sin miedo a los contrastes porque la verdad es sinfónica. “Cuando tantos corazones junta Dios, se entiende se ha de servir de ella” (F 28,10).  

Muy a menudo no se dan experiencias sensibles. Había en la comunidad de Teresita de Lisieux una monja, la madre Genoveva, muy anciana. Teresita iba todos los domingos con ella. Le pedía un mensaje espiritual. Ese día le dijo: “Sirve a Dios con paz y con alegría”. Esta palabra hizo un efecto maravilloso en Teresita. “¿Revelaciones? Se lo dije porque sí”, le contestó la monja cuando Teresita le dijo si había tenido alguna revelación para darle lo que más necesitaba ella en ese momento.   

La contemplación es el contacto con Dios. Vivir la vida sin experiencia, en la auténtica realidad. No esperamos la experiencia, esperamos la acción del Espíritu: “El Espíritu hablará por vosotros” (Mt 10,19-20).   Vamos a la oración para encontrar al Espíritu Santo. Acudimos a la oración para ponernos bajo la acción del Espíritu Santo, para ser cooperadores de Dios y para que el Espíritu Santo se haga colaborador de nuestra vida, de nuestra acción. Dejarse guiar con toda sencillez por él. Esta oración puede hacerse en momentos de recogimiento, pero también es bueno introducir esa presencia en medio de nuestra agitada vida: hacer actos de presencia durante la jornada. La mayor urgencia para una persona activa no consiste en el hacer sino en el no hacer y ponerse bajo la acción de Dios. “Buscadlo un poco y él os buscará”. No pensemos de entrada que es imposible. El ejemplo de Jesús nos da luz. De lo que se trata es de introducir a Dios en nuestras vidas.  

La ofrenda de nosotros mismos es el acto de amor perfecto. Libres para cooperar con la obra de Dios. Para ello, seamos sinceros, seamos veraces. Vamos a trabajar en equipo con el Espíritu Santo. “Ya desde el principio me entrego a ti, eres el Señor, te doy mi voluntad”. Este acto es el que está esperando Dios. Esta es una opción fundamental. Nos ganamos a Dios dándole lo mejor de nosotros; el acto de amor perfecto es la ofrenda de nosotros mismos. Cuando lo damos todo, entonces amamos de verdad. Dios espera el don de mí mismo.  

Dios cuenta con nuestra libertad para decir ‘hágase’. Dios tiene su lógica. No quiere actuar si no le damos nuestro consentimiento. En este mundo en que vivimos muchas veces sentimos que nos obligan. Dios no hace eso jamás. Dios nos ha hecho libres. Dios nos ha dado una voluntad libre y es respetuoso con este don. No hace nada sin contar con nosotros. No nos santificará en contra de nuestra voluntad. Se trata de entregarnos a él desde la libertad. Dios quiere el homenaje de nuestra libertad, que libremente le entreguemos nuestro amor. En la Encarnación no quiso actuar sin el consentimiento de María. La respuesta de María es clave para nosotros: “Hágase”.   ­ 

  • Soñar: ¿Cuáles son los sueños de la Acción Católica? ­ 
  • Reforzar acciones: ¿Cuáles? ­ 
  • Apoyar acciones que otros han emprendido: ¿Cuáles en concreto? ­ 
  • Abrir nuevos horizontes desde lo vivido en esta mañana.

Audición de la canción: VOCACIÓN DE DANZARINA