EN UNA NOCHE OSCURA

FOTO

FIESTA DE SAN JUAN DE LA CRUZ.

VIGILIA DE ORACIÓN

Palabras de acogida.  

El Espíritu nos hace sentir el agua para saciar nuestra sed. Él nos ha juntado esta noche. Cada uno de nosotros, con la historia bella que está realizando el Espíritu.

1.- EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO  

“Si el alma busca a Dios, mucho más la busca su Amado a ella” (Llama 3,28). 

 Dios se acerca a nosotros deseoso de compartir lo que es. Que nos alcance el asombro. Que nos alcance en esta noche su mirada.  

Canto: El mirar de Dios es amar, el mirar de Dios es amar.  

2.- BUSQUEDA EN LA NOCHE de Juan de la Cruz  

Canto: En una noche oscura con ansias en amores inflamada, oh dichosa ventura, salí sin ser notada, estando ya mi casa sosegada.  

Gesto: una persona entra con la luz en alto.

Palabras sobre Juan de la Cruz: su modo de vivir, de buscar en la noche.

Juan de la Cruz ofrece Juan de la Cruz ofrece a quien se acerca a él un mensaje estimulante y seguro.
Hombre de mirar suave y apacible conversación.
Con los pies en la tierra, más de lo que se piensa.
Amigo de silencio y soledad sonora, y por eso abierto a la comunicación honda con las personas, hombres o mujeres.
Sus colaboradores más inmediatos disfrutaron de confidencias insospechadas.
Sola su presencia componía a los que lo miraban.
De sonrisa imperturbable, mirada penetrante, con una serenidad que calmaba y desarmaba.
Afectuoso y comprensivo con los demás.
Conjugaba la firmeza con la afabilidad y hasta con la ternura.
Su sensibilidad vibraba con fuerza ante el bien y la belleza.
El encuentro con la naturaleza (mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura y yéndolos mirando, con sola su figura, vestidos los dejó de hermosura) transportaba su espíritu.
Humilde, pacífico y obediente, reaccionaba sin miedo ante la falsedad, la incoherencia, la insidia.
Quienes se acercaron a él en busca de luz, consuelo, encontraron entrañas de madre.
Perdonó con amor heroico cuando lo marginaron y persiguieron.
Siguió amando: “donde no hay amor, pon amor y sacarás amor”.
A la unión con Dios lo subordinó todo. Cristo fue su Amado. “Cristo es mío y todo para mí”.
En esta noche le pedimos que se siente a nuestro lado y nos acompañe con su luz.

Gracias Fray Juan, hermano, amigo, compañero en el camino.

3.- NUESTRA BÚSQUEDA EN LA NOCHE  

Canto: En una noche oscura…

Gesto: Varias personas avanzan con velas en las manos.  

4.- DIOS NOS METE EN LA NOCHE  

La luz atrae a nuestros ojos, la verdad atrae a nuestra inteligencia, pero “la amorosa madre de la gracia de Dios” nos mete en la noche para que podamos ver mejor, para estar de verdad ante la Verdad, para estrenar un camino de libertad, para descubrir a Jesús. Desde la noche somos buscadores de luz.  

JESUS TE HABLA en la noche. Escucha su palabra en el silencio. Quien escucha su palabra está en estado de conversión permanente. “Solo la escucha del corazón permite que la Palabra despliegue su fuerza transformadora” (Dei Verbum 25). 

En la noche dichosa, en secreto, que nadie me veía, ni yo miraba cosa, sin otra luz y guía sino la que en el corazón ardía.

JESÚS TE CURA en la noche. Hemos luchado contra nuestras miserias, pero ahí siguen. Déjate curar las enfermedades y faltas que descubres en ti. San Juan de la Cruz nos regala su luz para percibirlas (extraído del comentario a la Noche Oscura, libro primero):  extraído del comentario a la Noche Oscura, libro primero):

  • Jesús te cura en la noche de la soberbia oculta: que consiste en condenar en el corazón a otros cuando no los vemos como a nosotros nos gustaría. No querríamos que nadie pareciese bueno sino nosotros. Buscamos tratar con personas que nos alaben y estimen. Coloreamos los pecados. Más nos vamos a excusar que a acusar. Somos enemigos de alabar a otro y amigos de que nos alaben. Necesitamos la curación de Dios en la noche para aprovechar con la humildad, para tener a los demás por muy mejores; para sentir gran deseo de que nos enseñe cualquiera, para gozar con que los demás sean alabados.
  • Jesús te cura en la noche de la avaricia espiritual: que consiste en no hallan el consuelo que querríamos en las cosas espirituales, todo lo cual es muy en contra de la pobreza de espíritu. Cuando se nos acaba el sabor y el gusto en las cosas espirituales, nos hallamos desabridos, nos airamos muy fácilmente por cualquier cosilla. Nos airamos contra los vicios ajenos, haciéndonos dueños de la virtud. Tenemos tanta impaciencia que querríamos ser santos en un día. Necesitamos que Dios nos cure en la noche para dar a Dios gusto y no a nosotros mismos en nada. dar a Dios gusto y no a nosotros mismos en nada.
  • Jesús te cura en la noche de la gula espiritual: Que consiste en matarnos a penitencias, ayunos, sin orden ni consejo. Nos parece que no servimos a Dios cuando no nos dejan hacer lo que queremos. Tenemos el gusto y la voluntad propia como Dios. Todo se nos va en gustos, más que en reverenciar y alabar con humildad a Dios. Necesitamos que Dios nos cure para perseverar con paciencia y humildad, desconfiando de nosotros, solo para agradar a Dios. Jesús te cura en la noche de la envidia y acidia espiritual:  Que consiste en sentarnos mal el bien espiritual de los otros. No querríamos verlos alabar. Nos entristecemos de las virtudes ajenas. Querríamos ser preferidos en todo. Medimos a Dios con nosotros y no a nosotros con Dios.   Necesitamos que Dios nos meta en la noche para llegar a holgarnos de que todos nos lleven ventaja.  

Momento de silencio prolongado.  

Cántico de Moisés: Decía el enemigo: los perseguiré y alcanzaré, repartiré el botín, se saciará mi codicia, empuñaré la espada, los agarrará mi mano”. Pero sopló tu aliento, y los cubrió el mar, se hundieron como plomo en las aguas formidables… Extendiste tu diestra: se los tragó la tierra; guiaste con misericordia a tu pueblo rescatado, los llevaste con tu poder hasta tu santa morada” (Ex 15,9-12). Momento de silencio.  

JESÚS TE AMA.  Déjate amar y ama. Juan de la Cruz lo resume diciendo: “Estate amando al Amado”. Conténtate con una “advertencia amorosa y sosegada en Dios”.

“Quedéme y olvidéme, el rostro recliné sobre el Amado, cesó todo y dejéme, dejando mi cuidado entre las azucenas olvidado”.

Canto: El lenguaje que él más oye solo es el callado amor.

Momento de silencio.  

JESÚS TE LLENA DE ALEGRÍA. Con María, con los pobres que se alegran de la venida de Jesús, abre tu corazón al gozo.

Canto: Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura y yéndolos mirando, con sola su figura, vestidos los dejó de hermosura.

Momento de silencio.  

5.- EXPRESIONES ORANTES  

Como hacía Juan de la Cruz. Canto repetitivo: Oh Señor, oh Señor, amor mío.  

6.- BENDICIÓN DE JESÚS Y BENDICIÓN DE UNOS A OTROS  

Canto: Atráenos, Virgen María, caminaremos en pos de ti.  

¡Feliz Adviento!       

Maribel Rodríguez "Noche oscura, crisis y depresión" - II Congreso Mundial Sanjuanista CITeS

Enlace web http://www.cipecar.org/es/c/?iddoc=7187