DOMINGO XXXI del T. O. Mt 23,1-12

FOTO

ESCUELA DE ORACIÓN - LECTIO DIVINA

Invocación al Espíritu  

¡Ven, Espíritu de Dios! Ilumínanos para acoger la Palabra. ¡Ven, Espíritu de Jesús! Fortalécenos para el servicio a todos ¡Ven, Espíritu Santo! Aviva en nosotros la llama de tu amor.

 Motivación  

“El primer paso, después de invocar al Espíritu Santo, es prestar toda la atención al texto bíblico. Cuando uno se detiene a tratar de comprender cuál es el mensaje de un texto, ejercita el ‘culto a la verdad’. Esa actitud de humilde y asombrada veneración de la Palabra se expresa deteniéndose a estudiarla con sumo cuidado y con un santo temor de manipularla, en una dedicación gratuita. La escucha requiere amor: amar a Dios que ha querido hablar (Papa Francisco).

“La palabra de Dios que es la luz que nos iluminará en medio de las tinieblas de este mundo… Antes de meditar hay que recogerse. Después, hay que leer atentamente, saboreando cada palabra, poniéndola en contacto con nuestra alma” (Santa Isabel de la Trinidad)  

Palabra de Santa Teresita: “Me parece que nunca he buscado más que la verdad”. Audición de la canción de Luis Alfredo.

1. A la espera de la Palabra. Con la lámpara encendida

Evangelios sinópticos. Pueden verse juntos. Mirada de conjunto para descubrir semejanzas y diferencias. Fuentes: Marcos y Q.

Comunidad de Mateo. Enfrentamientos con los fariseos. Opción por la belleza y originalidad del Evangelio de Jesús. 

2.  Lectura de la palabra: Mateo 23, 1-12   

En aquel tiempo, habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:
«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”.  
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.  
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».    

SABOREAR CADA PALABRA

Cuatro partes: Breve introducción, que presenta a Jesús y a sus destinatarios (Mt 23,1). Polémico retrato de la ‘hipocresía’ de los escribas y fariseos (Mt 23,2-7).  El estilo de vivir de los discípulos de Jesús (‘vosotros, en cambio’)” (23,8-11). Un dicho final, sencillo y práctico, sintetiza y concluye la enseñanza (Mt 23,12).  

PRIMERA PARTE: Habló Jesús a la gente y a sus discípulos. Maravillados de las respuestas de Jesús a los fariseos (Mt 23,33). “Y desde ese día ninguno se atrevió ya a hacerle más preguntas” (Mt 22,46).

SEGUNDA PARTE: En la Cátedra de Moisés se han sentado. De instructores de la Toráh a dueños. ¡Qué se han creído!  

Haced y cumplid todo lo que os digan. Validez de la doctrina. 

Pero no hagáis lo que ellos hacen. No a la hipocresía, al disfraz. 

Porque ellos dicen, pero no hacen. No hay coherencia entre lo que viven y confiesan. Son unos charlatanes.

Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros. Contraste con Jesús: ‘Cargas pesadas-Carga ligera’ (Mt 11,30), ‘En los hombros-Da descanso’ (Mt 11,28); Ni ‘un dedo para empujar’-Aprended de mí’ (Mt 11,29); 

Todo lo que hacen es para que los vea la gente. Nobuscan la gloria de Dios ni el servicio a los hermanos. Buscan su gloria.

Alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto. Se valen de la vestimenta: cintas de las que cuelgan cajas negras con pasajes de la Escritura y flecos en los vestidos para recordar la Palabra.

Les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas. Sillas reservadas. Si es arriba, mejor.  

Que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”. Lo reclaman. Rabbí significa ‘mi grande’.    

TERCERA PARTE: La comunidad de Jesús (“vosotros en cambio”). No os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. ‘Hermanos’: lo que gusta a Jesús.

Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. El verdadero Padre: Dios da vida.

No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías. Adhesión a Jesús: ‘Camino, verdad y vida’.   

El primero entre vosotros será vuestro servidor. Vuelco total. Jesús no solo prohíbe poner el corazón en el primer lugar, sino que pide ponerse después del último” (San Juan Crisóstomo).

CUARTA PARTE: El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Dios determina el futuro. Contraposición entre el ‘ahora’ y ‘después’. La última palabra la tiene Dios.  

3. Fecundidad de la Palabra.  

Ilumina: Palabra: luz que marca el camino. ‘No ha de ser así entre vosotros…’ Entre nosotros: todos hermanos, todos servidores desde los dones del Espíritu, teniendo a Jesús (‘que no ha venido a ser servido sino a servir’, Mt 20,22), sentado en medio con todos los pequeños, como Señor y centro. Con María.

Discierne: Aplicarnos la palabra a nosotros. ¿No hemos caído en el cristianismo en un fariseísmo peor que el judío? ¡Qué poco han cambiado las cosas!

Crea: La Palabra crea un estilo nuevo de vida, donde la sencillez, el amor la verdad y la pequeñez se conjugan con la confianza y la alegría. “Los instrumentos de Dios son siempre humildes”  

Canto: Estoy entre vosotros como el que sirve

4. Respuesta a la Palabra. Orar la Palabra  

A solas. Entre Dios y tú no puede haber intermediarios. “Estando a solas con quien sabemos nos ama” (Sta Teresa).

La alegría de la fraternidad. El Espíritu nos enseña: ‘todos vosotros sois hermanos’. Así vivimos, así oramos. Gesto: nos damos la mano. Recitamos estrofas del cántico de San Francisco.

‘Padre nuestro’. El gozo de la comunidad: la plegaria común, con un mismo corazón. Gesto: Levantamos las manos para decir: Padre nuestro.  

5. Contar al mundo la nueva manera de vivir. Testigos.  

Imágenes del Papa Francisco al comenzar su servicio a la Iglesia en actitud humilde, desarmado, pidiendo que orásemos por él.  

Pedro Tomás Navajas

CIPE

Documentación: F.2 DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO Mateo 23,1-12