23ª Semana del Tiempo Ordinario

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EVANGELIO ORADO 

Lunes, 11 de septiembre

“Levántate y ponte ahí en medio” (Lc 6,8)

Para Jesús la persona siempre ocupa el puesto principal. Ninguna circunstancia, enfermedad, condición, raza, religión, pueden anular este proyecto de Dios. Mira a los más pequeños, a los que menos cuentan, a los que están más orillados. Levántalos con tu respeto, con tu valoración profunda.

Tú, Señor, me sacas del anonimato. Me pones junto a ti. A tus ojos siempre valgo.

Martes, 12 de septiembre

“Venían a oírlo a que los curara de sus enfermedades...y gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos” (Lc 6, 18-19).  

Jesús ora toda la noche, y desde la fuerza de su oración llama a los discípulos, hace apóstoles y cura a todos los que se acercan a Él. Jesús te invita a orar. A acercarte a Él, a escucharle y tu fe le arrancará esa fuerza sanadora.  

Señor, tú llamas a todos a tu mesa, nos acercamos... ¿Tenemos suficiente fe para que tu fuerza nos cure?  

Miércoles, 13 de septiembre

“Dichosos los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios” (Lc 6,20)

A Dios se le va el corazón hacia los pobres. Se estremece por dentro cuando ve la debilidad. La pobreza compra los ojos de Dios. Si te encuentras con un pobre no mires hacia otro lado. Comparte con él lo que tienes, acoge el tesoro que él te ofrece. La dicha de mi pobreza es tu riqueza. La dicha de mi nada eres Tú. Mis ojos se alegran cuando veo que me miras.

Quiero ir siempre contigo, Señor. Dame tu mano y sostén mi debilidad.   

Jueves, 14 de septiembre

LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

"Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único" (Jn 3,16)

Dios es puro amor. Es una fuente de vida, un manantial inagotable. Jesús, en la cruz, es la fonte que mana y corre. La cruz de Jesús es la máxima expresión de amor. Ponte ante Jesús crucificado y mira detenidamente el amor. Pon tu corazón junto a la cruz de Jesús y bebe abundantemente de su amor.

Abro mis manos para acoger tu amor. Amo a mis hermanos para agradecer tu amor.

Viernes, 15 de septiembre

LA VIRGEN DE LOS DOLORES

"Ahí tienes a tu madre" (Jn 19,27)

María ha sido fiel a Jesús hasta el final. Ha dicho sí cuando todo sonría y ha dicho sí cuando todo era oscuridad. Su sí ha abierto en el mundo caminos de fecundidad y de esperanza. Cada vez que dices sí a Jesús, también en las dificultades, se ensancha el espacio de tu tienda y Dios te da nuevos hermanos y hermanas a tu cargo, para que los cuides.

Cuando miro mi corazón veo tu luz, María. Cuando miro mi corazón, me encuentro con muchos nombres. Gracias por tanta fecundidad, Señor.

Sábado, 16 de septiembre 

“Cada árbol se conoce por sus frutos” (Lc 6,44)

Las obras son las que mejor hablan de lo que cada uno lleva en el corazón. Las obras son las que mejor hablan de Dios. Ofrece gratuitamente a todos los frutos que Dios hace nacer en tu tierra. Si riegas mi vida con tu amor, mi vida florecerá.

Si pongo tus frutos en una mesa común, en una eucaristía, sé que se alegrará tu corazón.

Documentación: 23ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO