“SOY YO, EL QUE HABLA CONTIGO” (Jn 4,5-42)

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Lectio Divina e Interioridad

Nos disponemos invocando al ESPÍRITU

  • ¡Ven, Espíritu de Dios! Ilumina nuestras mentes para acoger la invitación de la Palabra
  • ¡Ven, Espíritu de Jesús! Dinamiza nuestras vidas para servir a todos sin excepción.
  • ¡Ven, Espíritu Santo! Aviva nuestros corazones con el fuego de la caridad. Condúcenos al manantial del agua viva

PROCLAMACIÓN DEL PASAJE: Juan 4,5-15.21-26.39-42

5 Llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; 6 allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía. 7 Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: «Dame de beber.» 8 Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida. 9 « ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.» 11 «Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas agua viva?; 12 ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?» 13 «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; 14 pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.» 15 «Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla. Veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.» 21 «Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. 22 Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. 23 Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así 24 Dios es espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad.» 25 «Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo.»  26 «Soy yo, el que habla contigo.»  39 En aquel pueblo muchos creyeron en él. 40 Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. 41 Todavía creyeron muchos más por su predicación, 42 y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo.»  

LECTURA. ¿Qué dice el texto?

El pasaje de hoy nos narra el encuentro de Jesús con la Samaritana y la conversión de un grupo de judíos de Samaria, ocurrida después de Pascua tal como cuentan los Hechos de los Apóstoles (8,4-25).

a) ¿Qué nos ha llamado más la atención en la conducta tenida por Jesús durante el diálogo con la Samaritana? ¿Qué pedagogía ha usado para ayudar a la Samaritana a percibir una dimensión más profunda de la vida?

b) ¿Qué nos llama más la atención en la conducta de la Samaritana durante el diálogo con Jesús? ¿Qué influencia ha tenido ella en Jesús?

c) En el Antiguo Testamento ¿dónde está asociada el agua al don de la vida y al don del Espíritu Santo?

d) ¿En qué puntos la conducta de Jesús, me interroga, interpela?

e) La Samaritana ha llevado el tema de la conversación hacia la religión. Si tú pudieras hablar con Jesús y hablar con Él, ¿qué temas quisieras tratar con Él? ¿Por qué?

f) ¿Será verdad que adoro a Dios en espíritu y verdad o me apoyo y oriento más sobre ritos y prescripciones?

MEDITACIÓN. ¿Qué me/nos dice el texto?  

  • Jesús está cansado y se sienta. Contemplarlo, admirarlo y amarlo. Rompe moldes y se atreve a hablar a la Samaritana, aunque está solo con ella. Es libre y audaz –sobre todo para aquel tiempo-, porque tiene un objetivo claro: la misión del Padre.
  • La mujer reacciona enérgicamente.
  • Pero Jesús no se echa para atrás. Empieza a declararse a sí mismo. Insinúa a la mujer que le pida ella a él.  Si conocieras el don de Dios. Orar con esta frase  
  • La mujer no entiende, porque Jesús no tiene con qué sacar el agua.
  • Jesús ha logrado crear el desconcierto en ella. Oír las palabras de la mujer y mirar a Jesús. Jesús se lanza. Le dice a la mujer que el agua de él es muy superior. Que además se convierte en una fuente. Y que da vida eterna: su agua viva es agua que da vida eterna. Todo esto me lo dice Jesús hoy a mí. Ahora me meto en la piel de la mujer y le pido a Jesús su agua. Le llamo Señor. Tengo sed de Dios. Y las aguas del mundo no satisfacen mi sed. Me rindo a Jesús. Su diálogo me ha vencido.
  • La mujer está buscando. No pregunta, pero se le ve con ganas. Yo también quiero saber más de ti, Señor.  
  • Jesús la evangeliza por pasos. Dos veces le dice: “Llega la hora”, y en la segunda añade: “Ya estamos en ella”. Y habla de los verdaderos adoradores. Es la nueva forma de adorar a Dios y estar con él, sin necesidad de templos.
  • Para nosotros, el templo es la comunidad cristiana; los templos son lugares de reunión. Dios es espíritu. Hay que adorarlo con el Espíritu. Lo hago ahora mismo.  
  • La mujer no pregunta directamente, pero sigue buscando. Y yo igual, Señor.
  • Por fin, el Señor me hace la gran revelación. Lo adoro y quiero seguirlo, proseguir su causa.
  • Me meto en la piel de los discípulos. Se sorprenden al ver la libertad de Jesús. Pero no le dicen nada. Enséñame a ser libre; a vencer el qué dirán, a ser dueño de mi vida.  
  • Me meto en la piel de la Samaritana. Jesús la ha convertido y la ha hecho apóstol. Está ardiendo por dentro y por eso tiene prisa. Y lleva a los Samaritanos adonde Jesús.
  • Los discípulos siguen sin entenderle.
  • Jesús crea nuevamente misterio. Los educa para que se pregunten y le pregunten. Me meto en el diálogo amorosamente y me quedo callado contemplando.
  • La gran frase, que deja al descubierto el alma de Jesús. Sólo le interesa llevar a cabo la obra de su Padre. Lo demás, nada. Aquí me detengo mucho más tiempo. Haz de mí un retrato tuyo, Señor.

ORACIÓN. ¿Qué le decimos a Dios a partir del texto?  

  • Voy hacia Jesús que sale también a mi encuentro y me espera en el brocal de mi propia vida.
  • Le pido que me ayude a entrar dentro de mí mismo para descubrir mi propia insatisfacción, mi propio pecado.
  • Siento cómo el encuentro con Jesús me libera y le pido el agua de la vida, el agua que sacia toda sed.
  • Le doy gracias por su gracia y le pido que me ayude a ser testigo de su amor y de su liberación.

COMPROMISO. ¿Qué hace surgir en mi/nosotros el texto

 

Ora: Mi alma tiene sed de Ti, Señor (Sal 63, 2).

ORACIÓN.

Padre Dios, danos siempre agua viva.
Haz que, como verdaderos adoradores,
te adoremos en espíritu y en verdad,
en justicia y amor,
en apertura y solidaridad con toda la gente.
Señor Jesús, te damos gracia
por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor
la voluntad del Padre.
Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones
y nos comunique la fuerza para seguir a Jesús.
Haz que nosotros como María, tu Madre,
podamos no sólo escuchar,
sino también poner en práctica la Palabra.
Tú que vives y reinas con el Padre
en la unidad del Espíritu Santo
por todos los siglos de los siglos. Amén

Documentación: “SOY YO, EL QUE HABLA CONTIGO” (Jn 4,5-42)