DISCÍPULOS MISIONEROS

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Plan Diocesano de Pastoral 2016 - 2020 Burgos

Objetivo General

Caminar como diócesis hacia una Iglesia más misionera en continua conversión.

· Caminar: buscamos un plan que nos ayude a avanzar, a dar pasos, a seguir creciendo en la experiencia de la fe.

· Como diócesis: Iglesia en Burgos que quiere vivir el espíritu y la práctica de la “sinodalidad”, es decir, del camino compartido, del discernimiento comunitario.

· Iglesia misionera: el objetivo principal de nuestra labor es el que impulsaba a Jesús: anunciar la llegada del Reino. La Iglesia está al servicio de esa humanidad renovada que Dios Padre está impulsando desde dentro de ella misma a tra­vés de su Espíritu. Estamos para servir a las personas concretas. Y lo hacemos conscientes de que vivimos otro momento socioreligioso y eclesial: aunque perduran elementos del pasado, gran parte de nuestros hermanos no conocen a Jesús y la novedad del Evangelio. Tomar conciencia de ello nos ha de ayudar a no instalarnos en lo que se viene haciendo siempre y a encarar con nuevos métodos y nuevo ardor este gran desafío misionero.

· Conversión: acogemos la llamada hecha a toda la Iglesia y que está en el comienzo del anuncio del Evangelio: la conversión, el cambio, la vuelta de nues­tro corazón al primer amor. Una conversión a realizar a nivel personal, cada bautizado. Y una conversión a realizar en cada comunidad y movimiento, lo que el papa Francisco llama la “conversión pastoral” (Evangelii Gaudium 25 y 27). No podemos seguir como estábamos. No dejemos que la inercia nos lleve. A lo largo de todo el tiempo en que se vaya desarrollando esta planificación hemos de reflexionar, dialogar y consensuar las respuestas a estos tres interrogantes: ¿qué hemos de seguir cuidando y promoviendo?, ¿qué hemos de ir posponien­do o abandonando?, ¿qué hemos de reemprender o iniciar?

Objetivos específicos

Jesús llamó a los Doce “para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar” (Mc 3,14). Esta sigue siendo hoy nuestra identidad: discípulos misioneros.  “Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús; ya no decimos que somos «discípulos y misioneros», sino que somos siempre «discípulos misioneros» (Evangelii Gaudium 120).

Esta misión se desarrolla en los cuatro grandes ámbitos de la vida eclesial: anuncio del Evangelio, ce­lebración de la fe, caridad y compromiso, y la vida comunitaria al servicio de la misión.

♦ Comunidades de discípulos misioneros más encarnadas que acogen y transmiten la novedad del Evangelio. 

  • Fundamentar personas y comunidades en la lectura del Evangelio desde la vida.
  • Desarrollar procesos formativos renovados y evaluables, desde una pedagogía activa.
  • Seguir cuidando los procesos de iniciación cristiana.

♦ Comunidades de discípulos misioneros que celebran el gozo del Evangelio.

  • Hacer de la Eucaristía dominical el centro de la vida comunitaria.
  • Cuidar el sentido celebrativo y festivo de los demás sacramentos y de otras formas de celebración.
  • Promover los «signos liberadores» del Reino: justicia, denuncia, compasión, curación, acogida...
  • Acompañar y fundamentar la religiosidad popular en clave de nueva evangelización.

♦ Comunidades de discípulos misioneros que dan testimonio y construyen el Reino en nuestro mundo de hoy.

  • Prepararnos, ser creativos y seguir dando pasos para el primer anuncio.
  • Poner el evangelio al servicio de los más pobres.
  • Introducir estilos de vida alternativos desde el evangelio en los diversos ambientes.
  • Contribuir a regenerar el tejido sociocultural y político.

♦ Personas, comunidades y estructuras que se reorganizan en función de esta nueva etapa evangelizadora.

  • Edificar comunidades corresponsables, que disciernen comunitariamente y viven el servicio en diversidad de ministerios.
  • Reestructurar arciprestazgos y unidades pastorales.
  • Vertebrar delegaciones y parroquias, lo sectorial y lo territorial.
  • Trabajar más en equipo y fomentar los equipos de acción pastoral (laicos, religiosos, sacerdotes).
  • Acompañar el plan diocesano desde el equipo de gobierno de la diócesis y dotarlo de las personas y los medios económicos necesarios. 
Descargar el plan de pastoral «Discípulos misioneros»