CELEBRACIÓN COMUNITARIA DE LA MISERICORDIA

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DIOS NO SE CANSA NUNCA DE PERDONAR

MOTIVACIÓN  

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Nos hemos reunido para celebrar el perdón de Dios. “El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza”  

Mirando al Padre, que nos hace buenos podemos descubrir su misericordia y nuestro egoísmo.“La misericordia a la cual somos llamados abraza a toda la creación, que Dios nos ha confiado para ser cuidadores y no explotadores, o peor todavía, destructores”.  

Mirando  a Jesús que se fía Padre y de las gentes, descubrimos nuestros prejuicios. “Nos conmueve su actitud: no escuchamos palabras de desprecio, no escuchamos palabras de condena, sino sólo palabras de amor, de misericordia, que invitan a la conversión”.  

Mirando a los hermanos/as constatamos "¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices” “El sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos”.  

María, la mujer que dejó que Dios mirara su pequeñez nos acompaña en esta celebración. "María atestigua que la misericordia del Hijo de Dios no conoce límites y alcanza a todos sin excluir ninguno". 

I.- SITUACIONES  QUE ATRAVIESAN ALGUNAS PERSONAS       

(Desde la asamblea se oyen tres gritos. Se van apagando las luces hasta quedar a oscuras)  

1.- Soy la voz de los pobres, estamos muy cerca de ti; pero no nos oyes. Sólo tienes oídos para los tuyos. ¿Qué has hecho de la compasión? ¿Dónde la has escondido?  

2.- Soy de los distintos, de los que siempre encuentran caras de condena, de reprobación. Mi vida no te cae bien. Leo en tus ojos dureza, juicio. ¿Dónde se ha escondido la misericordia? ¿Qué has hecho de ella?  

3.- Soy la voz de los sin voz, casi nunca hablo porque no sé cómo expresarme ni a qué puerta llamar. Cada uno/a vive metido en sus tareas y corre de un lado para otro. ¿Qué has hecho de la acogida y de la escucha? ¿Dónde puedo encontrarlas?  

II.- ORACIÓN DE SÚPLICA  

Canto: (Cada dos súplicas se repite en canto)          

EN NUESTRA OSCURIDAD ENCIENDE LA LLAMA DE TU AMOR, SEÑOR  

Ten compasión de nosotros que estamos sin vida. Levántanos que nos sentimos hundidos. Sácanos  de nuestra oscuridad. Rompe la dureza de nuestro corazón. Ven, ten piedad de nosotros. Ayúdanos que somos pobres desgraciados. Líbranos de la angustia. Míranos con tu misericordia. Escucha nuestros gemidos. Guíanos por tus caminos.

III.- DIOS SALE AL ENCUENTRO  

Gesto: Una persona entra con el cirio encendido. (Se da la luz).

Tu Luz nos hace ver la luz. Tu Compasión nos humaniza. Tu Ternura ablanda nuestro corazón. Tu Confianza recrea nuestra fe. Tu Vida nos llena de alegría. Tu Amor nos hace revivir.  

Experiencia de la comunidad Dios sale a nuestro encuentro en los hermanos. Gesto: Se juntan todos los participantes y unen sus manos durante un momento.  

Tu Palabra nos hace oír tu Amor:  Lectura del texto bíblico: Jn 8, 1-11

  • Jesús no condena nunca ni a nadie, regala dignidad y paz
  • Jesús conoce nuestra fragilidad, acoge a quienes se sienten señalados,
  • Gracias Jesús por amarnos con tanta ternura, por llenar de gozo nuestra vida  

Confesiones

Gesto de la paz

Porque Dios es Paz y nos ha regalado la paz del corazón podemos llevar en los ojos la luz de la esperanza y regalarnos la paz unos a otros.  

Padre nuestro

Dios nos ofrece su bondad y desde ahí nos invita a la comunión. Por eso, podemos rezar juntos el Padre Nuestro, como el gran regalo de vida que nos ha hecho el Padre por medio de Jesús y que el Espíritu mantiene siempre vivo en el corazón de nuestras comunidades. Padre nuestro...  

Oración

Padre Dios, te damos gracias por las maravillas de tu misericordia
y te alabamos con toda la Iglesia cantando para ti un cántico nuevo
con nuestros labios, nuestro corazón y nuestras obras.
A ti la gloria por Cristo en el Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén.  

Tres caminos para recorrer

  • Si has descubierto que Dios es misericordia vuelve a la vida con una mirada limpia y con un corazón compasivo y misericordioso.
  • Si has sentido que Dios confía en ti y que tú vives para él vuelve a la vida con un corazón decidido a amar y a irradiar bondad a manos llenas.
  • Si te has encontrado con un Dios frágil que entrega su vida porque ama entrañablemente a todos vuelve a tu vida con un corazón que acoge, escucha, consuela, perdona. Que todos tus gestos sean un reflejo de comunión.  

“Cuando el alma se ha instalado tan profundamente en Cristo y sus raíces han penetrado tan íntimamente en El, la savia divina se extiende a raudales por ella y se destruye todo lo imperfecto, mediocre y natural que existe en su vida”

(Beata Isabel de la Trinidad).  

“La misericordia de Dios transforma el corazón del hombre haciéndole experimentar un amor fiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia. Es siempre un milagro el que la misericordia divina se irradie en la vida de cada uno de nosotros, impulsándonos a amar al prójimo y animándonos a vivir lo que la tradición de la Iglesia llama las obras de misericordia corporales y espirituales. Ellas nos recuerdan que nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu, y sobre los que seremos juzgados: nutrirlo, visitarlo, consolarlo y educarlo”

(Papa Francisco, Mensaje para la Cuaresma 2016).

Documentación: CELEBRACIÓN COMUNITARIA DE LA MISERICORDIA