F. 10: Carta al Padre Jerónimo Gracián (Carta 136)

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Teresa de Jesús y Gracián (60 y 30 años). La intimidad alcanza aquí su mayor intensidad. “No me parece le habían conocido los que me le habían loado” (F 24,2). Relación basada en el entendimiento, pero también en la afinidad y el afecto. Teresa se entrega plenamente al cultivo de esta relación (114 cartas). La energía y dulzura de Gracián, su inclinación a la experiencia interior y a la búsqueda de la perfección espiritual, a la radicalidad y al esparcimiento, lo convierten para Teresa una figura cabal, en el auténtico carmelita descalzo que responde al qué tales habremos ser; “para nosotras mejor que lo supiéramos pedir a Dios”. Momentos borrascosos. Todo se puede perder. Hay una estrecha vigilancia sobre ambos. La gran comunicación y familiaridad que los une da lugar a que algunos maliciosos juzguen que su amor no es limpio. Las cartas intentan aminorar la ausencia. Teresa habla en clave, con códigos que solo ellos entienden. Esto dificulta la lectura.    

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Documentación: F. 10: CARTA AL PADRE JERÓNIMO GRACIÁN (Carta 136)