14. Perdónanos nuestras ofensas

El discípulo pide al Padre que le perdone sus pecados y que lo auxilie en la hora de la tentación y contra las asechanzas del Tentador. Que el Padre no permita que nos separemos de Él; que nos conceda responder a la llamada de su reino en todos los momentos de nuestra vida, para que la imagen de Cristo que El ha impreso en nosotros no se borre sino que llegue a alcanzar la perfección a la que está destinada.

 «Perdona nuestras ofensas...» 

«Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores» (Mateo).

«Y perdónanos nuestros pecados, porque también no­sotros perdonamos a todo el que nos ofende» (Lucas). 

Esta petición contiene dos elementos prin­cipales: el perdón de nuestras «deudas - pecados» por parte del Padre, y la relación existente entre el perdón que pedimos a Dios y el perdón que nosotros otorgamos realmente a los demás.

Sigue en la Ficha 14

Documentación: Ficha 14. PERDONA NUESTRAS OFENSAS