12. ¿De qué hablas por el camino? (Camino 12)

LIBÉRATE DE LO QUE TE HAN HECHO

“Corramos al último lugar... nadie vendrá a disputárnoslo” (Carta 243 a Celina)

Teresa plantea el tema de cómo liberarte de agravios, afrentas. Para Teresa las referencias al evangelio y a la propia vida son constantes. Y todo esto lo dialoga con el grupo. Van dialogando en grupo acerca de los temas importantes, luego escribe sobre lo conversado. ¿De qué nos tenemos que liberar?

Uno de los temas de que habla es el de la honra. La sociedad de Teresa, como la nuestra, tenía sus mitos, sus tópicos, sus lacras. “El demonio también inventa sus honras en los monasterios, y pone sus leyes, que suben y bajan como las del mundo. Los letrados deben ir por sus letras, que el que ha llegado a leer teología no ha de bajar a leer filosofía, que es un punto de honra que está en que ha de subir y no bajar” (C 36,4). Teresa habla de los negros puntos de honra, como de un “tóxico que mata la perfección” (C 12,7); “crece como la espuma” (C 12,89; “impide medrar” (C 12,1). La mentira no construye al ser humano ni la soledad del egoísta.

Teresa anduvo enredada en todo esto -“Íbame al hilo de la gente” (C 36,3)-. Pero sólo desde la liberación pudo decir a Dios: “Aquí está mi vida, aquí está mi honra, y mi voluntad; vuestra soy, disponed de mí” (Vida 21,5).

La mirada en el Señor siempre ha de ser iluminadora: “Mirar las grandezas que hizo el Señor en bajarse a sí, por dejarnos ejemplo de humildad” (C 11,6).


 

  • ¿Cómo es nuestro modo de hablar?
  • ¿Tenemos palabra propia?
  • ¿Sobre qué temas tenemos palabra propia?
  • ¿Qué convicciones tenemos en lo más hondo?
  • Reírnos de pretensiones
  • Elaborar un decálogo entre todas. Cada una escribe una frase.