9. Orar intercediendo

Cristo Jesús es el único mediador, que intercede por todos.

“La intercesión es una oración de petición que nos conforma muy de cerca con la oración de Jesús. El es el único intercesor ante el Padre en favor de todos los hombres, de los pecadores en particular (cf Rm 8,34; 1 Jn 2, 1; 1 Tm 2. 5-8). Es capaz de "salvar perfectamente a los que por él se llegan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder en su favor" (Hb 7,25). El propio Espíritu Santo "intercede por nosotros... y su intercesión a favor de los santos es según Dios (Rm 8, 26-27)”  (CIC, 2634).

1. Interceder es pedir para otro

a) Interceder es pedir para otro, por otro, en favor de otro no en lugar de otro. Esta modulación orante se basa en la solidaridad con­natural a todos. El ser humano no nace, no sobrevive, no se realiza solo. ¡Ay del solo!. El ser humano no reza solo. “Gran mal es una alma sola” (Sta. Teresa).

b) Cuando el orante se reconoce unido a otros y a la vez se sabe ante Dios, surge espontánea la petición por el otro. La persona así co­locada ante/entre dos presencias simultáneas tiñe su oración de la vida y necesidades del otro. Le surge una oración complicada, implicada. Si me sé ante Dios y con otros, mi oración brota solidaria, consciente del otro y su necesidad. La mirada se pasea de El a ellos.

c) Esa actitud ante Dios ha de ser aprendida y favo­recida por la solidaridad humana. Es la oración de quienes se sienten familia, responsables unos de otros. Es el grito que desmiente el de Caín: ¿Qué tengo que ver con mi herma­no?. Es el ruego de Abraham por sus convecinos de Sodoma...

Texto completo en la Ficha 9

Documentación: F.9 ORAR INTERCEDIENDO