7. Pedir en el nombre de Jesús

«Pedid en mi nombre»,  expresión usada seis veces  por Jesús en el cuarto Evangelio, se presenta como una fórmula que encierra un significado específico. Su ver­dadero objetivo es anunciar la novedad soteriológica que tendrá lugar en el mundo tras la «vuelta de Jesús al Padre» (14,12; 16, 28) y una vez que él vuelva después a los suyos (16, 22): en ese día los apóstoles, al conocer «claramente» todo lo referente al Padre (16, 25), «irán» y «darán» el «fruto» para el que han sido elegidos (15, 16).

La oración puede ser dirigida tanto al Padre (15, 16;16, 23) como al Hijo (14,14; y será escuchada con idéntica garantía por el Hijo (14, 13.14) que por el Padre (15, 16; 16, 23.27).

La promesa de que nuestra oración será escuchada está vinculada a unos valores en los que se ex­plicita su finalidad: la glorificación del Padre en el Hijo (14, 13), la fecundidad apostólica de la Iglesia (15, 16; vv. 7.8), la alegría de los discípulos (16, 24; cf. 15, 11).

Sigue en Ficha 7

 

Documentación: PEDIR EN EL NOMBRE DE JESÚS