6. Tu historia de amor (Camino 6)

“Yo siempre he creído que el mejor medio de conocer a Dios es amar mucho” (Van Goh)

Teresa tiene una historia intensa de amor. Ahora quiere plantear al grupo el tema del “amor puro. “Esas tales almas son siempre aficionadas a dar mucho más que no a recibir. Aun con el mismo Criador les acaece esto” (C 6,7). “El que prefiere que los otros tengan razón, aunque no lo sepa, está salvando el mundo” Borges). No buscan ser queridos, sino de quien los lleva a Dios.

Este amor, que lleva a una pasión de amor, nace de un venero más hondo que la pasión. Brota de un encuentro previo con la verdad de las cosas, de la vida y de las personas. “Cuando a una persona la ha llegado Dios a claro conocimiento de lo que es el mundo, y qué cosa es el mundo y que hay otro mundo, y la diferencia que hay de lo uno y lo otro, y que lo uno es eterno y lo otro soñado, o qué cosa es amar al Criador o a la criatura... esa persona ama con amor muy diferente” (C 6,3).

Ha descubierto el horizonte hondo de las personas. No se contenta con amar lo de fuera, sino que va más allá de la belleza de estos cuerpos “por hermosos que sean, por muchas gracias de la naturaleza que tengan, por mucho que plazcan a la vista y sirvan para alabar al Criador” (C 6,4).

El amor no es caduco; ha de estar apto para durar siempre. Brota de personas reales o las hace. Es la forja de las grandes amistades.

Teresa dialoga con el grupo:

-         “Diréisme que... “Os parecerá que esos tales no quieren a nadie, ni saben, sino a Dios” (C 6,5). Responde: “Que sí aman, mucho más y con verdadero amor, y con más pasión y más verdadero amor: en fin, es amor” (C 6,7).

-         “Os parecerá que esos tales no aman por las cosas que ven, y entonces ¿a qué se aficionan?” (C 6,98). Responde: Aman lo que ven pero se les ha afinado y dilatado la retina. Ven a los otros en la hondura.

El amor perfecto es el que va imitando al capitán del amor: “Jesús, nuestro bien” (C 6,9). “Con tan buen amigo presente, con tan buen capitán… es amigo verdadero”


 

  • Lee despacio 1 Cor 13, uno de los textos más bellos sobre el amor. 

 

  • Escucha este relato:

“Cuenta un apotegma de los padres del desierto que el abad Lot dijo una vez al abad José: “Padre, ayuno un poco. Oro y medito; trato de vivir en paz en lo que de mí depende; procuro purificar mis pensamientos. ¿Qué más puedo hacer? José se puso de pie y extendió sus manos hacia el cielo. Sus dedos se volvieron como diez llamas y dijo: ¡Si quieres, puedes ser todo fuego!”.