El caminito de la infancia espiritual

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I.- Realidad social

En una sociedad, en la que miles de personas sienten la imposibilidad de creer y esperar en alguien, Teresa de Lisieux nos enseña su camino de infancia espiritual, camino de abandono y de confianza en un Díos que, por encima de todo, es Padre y Amor.

Tomar el ascensor del Amor con Teresita es comprender que los brazos de Jesús vienen a tomarnos en esas profundidades abismales en que a veces los seres humanos nos encontramos, abismo de nuestro pecado o del pecado social, para elevarnos hacia, la luz de la divinización. Esto solamente si se lo permitimos y estamos dispuestos a darle al botón del ascensor.

II.- Iluminación con los textos

“Jesús se complace en mostrarme el único camino que conduce a esa hoguera divina; ese camino es el abandono del niñito que se duerme sin temor en los brazos de su Padre” (Ms. B, 1rº).

“Quiero buscar el medio de ir al cielo por un caminito muy derecho, muy corto, un caminito completamente nuevo. Estamos en el siglo de los inventos; ahora no hace falta subir los peldaños de la escalera; en las casas de los ricos el ascensor los reemplaza ventajosamente. Así que he buscado en los libros santos la indicación del ascensor y he leído estas palabras, pronunciadas por la eterna Sabiduría.: "Si alguno es pequeño, venga a mi"... Queriendo saber, Dios mío, lo que harías con el pequeño que respondiera a tu llamada, he continuado mi búsqueda, y he aquí lo que he hallado: "Como un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo. Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán", ¡Ah! nunca palabras más tiernas, más melodiosas, han venido a alegrar mi alma, ¡El ascensor que ha de subirme hasta el cielo son tus brazos, Jesús! Para eso no necesito crecer; al contrario, es preciso que me quede pequeña, que lo sea cada vez mas” ( Ms.C,2 vº-3 vº).

"Ser niño pequeño es reconocer la propia, nada, esperar todo del Buen Dios como un niño pequeño lo espera todo de su padre, no inquietarse por nada, no amasar fortuna. Ser pequeño es además no atribuirse a uno mismo las virtudes practicadas, creyéndose capaz de cualquier cosa, sino reconocer que Dios pone ese tesoro en manos de su hijito para que se sirva de él cuando lo necesite; pero ese tesoro sigue siendo el de Dios” (C.A. 6-8-8).

III. - Preguntas   y  propuestas

¿Es  posible vivir hoy el caminito de Teresita?,

¿Cómo vivirlo hoy?

IV.- Oración con Teresita

Hacer oración con los textos  de Teresita citados  en el punto II.

 V.-Oración a Teresita

 Tú que supiste hacer de tu pequeñez y de tu pobreza,

la riqueza más  grande para atraer  la acción de Dios,

infunde en nosotros el amor hacia nuestra pobreza, danos un alma de niños, para que confiemos sólo en Dios, y vivamos en paz, sabiendo que sólo en sus brazos podremos recorrer el camino de la santidad como hijos de Dios y hermanos de los hombres.

Teresa Garriz

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Más información en la web:
- El Padre nuestro de santa Teresita