Las dificultades de la oración

Las dificultades de la oración.  Crisis y luchas. Lenta recuperación  espiritual. Gran mal es un alma sola.  (Cap. 7)

El título del capítulo anuncia dos temas: el retroceso espiritual de Teresa una vez recuperada la salud; y la crítica dolorida de la vida reli­giosa del momento.

Hacia finales de 1541, Teresa abandona la enfermería y reanuda la vida comunitaria. Reanuda también sus relaciones sociales con anti­guos amigos de familia. Intensifica el trato íntimo con Don Alonso, su padre. Lo entrena en la oración y lo asiste en su postrera enfermedad a finales de 1543, mientras ella pierde cota en su vida espiritual. A partir de esa última fecha, Teresa emprende la lucha interior contra sí misma. Una lucha que dura años, en torno a los treinta de edad.

Esquema:

Ø       La Teresa enferma de cuerpo pasa a serlo de alma. "De vani­dad en vanidad...", sucumbe a dos tentaciones: una de falsa humildad y otra de mediocridad: siente vergüenza de sí mis­ma ante Dios y por eso abandona la oración; y opta por ser"como los muchos", simplemente una más en el grupo (n. 1).

Ø       Influye en ella la baja tensión religiosa de la comunidad (nn.2­5). Cede a las amistades de fuera que la descentran (6-7), y no se rinde a dos misteriosos requerimientos simbólicos: Cristo (6) y el sapo (8).

Ø       En ese paisaje gris hay una excepción luminosa: su padre don Alonso intercambia experiencia de oración con Teresa. Pero ella no es fiel en el camino emprendido por los dos: abando­na la oración más de un año (10-13).

Ø       Sobreviene entonces la muerte de Don Alonso, que le produ­ce gran conmoción interior y fuerte sensación de soledad (13­16). Trabajosamente reanuda su vida espiritual: lucha "muchos años", "ahora me espanto!" (17).

Ø       Pero lucha sola: "gran mal es un alma sola..." (20-22). Apología de las amistades espirituales.

Cronología: El relato corresponde a un período de al menos diez años: aproximadamente, desde los 26 a los 35 de edad (1541-1550...).

ORACIÓN

¡Oh, válgame Dios, si hubiera de decir las ocasiones que en estos años Dios me quitaba, y cómo me tornaba yo a meter en ellas, y de los peligros de perder del todo el crédito que me libró!
Yo a hacer obras para descubrir la que era, y el Señor encubrir los males y descubrir alguna pequeña virtud, si tenía, y hacerla grande en los ojos de todos, de manera que siempre me tenían en mucho
 
¡Oh Señor de mi alma!
¡Cómo podré encarecer las mercedes
que en estos años me hicisteis!
¡Y cómo en el tiempo que yo más os ofendía,
en breve me disponíais con un grandísimo arrepentimiento
para que gustase  de vuestros regalos y mercedes!
 
Con regalos grandes  castigabais mis delitos.
Para caer había muchos amigos que me ayudasen;
para levantarme hallábame tan sola,
que ahora me espanto cómo no me estaba siempre caída, 
y alabo la misericordia de Dios,
que era sólo el que me daba la mano.         
Sea bendito por siempre jamás, amén.  

 (Esquemas del Libro de la Vida, ed. de Tomás Álvarez. Monte Carmelo Burgos  2004)

 Lección de oración para nosotros hoy

 1. Sobre las crisis

La oración pasa por dificultades. El proceso de la amistad con el Señor entra en crisis. Doble engaño: huir de la luz. No querer parecer buena, porque no lo soy. Ambiente religioso difícil: gente sin vocación a la oración. Dos caminos: uno de virtud y observancia y otro de relajación. Dificultad para hablar de Dios a niveles más profundos. Llamada a la oración luchando contra las amistades que dispersan. La aconsejan que no las deje porque no son malas. No hace caso de los avisos del Señor. División interior afectiva. ¿Dónde poner el afecto? Dios pide todo y no a medias. La vida trabajosa que llevaba. De una parte la llama Dios, de otra la llama el mundo. La oración y la unidad de vida. Se quería recoger y le viene todo el mundo afectivo a la mete y al corazón.

2. Teresa maestra

Tiene deseos de que otros procuren oración. Se hace apóstol, maestra de la oración. Aprende enseñando. Aunque se sepa poco hay que enseñarlo. Teresa ofrece lo mejor que tiene. Conciencia de tener un tesoro: oración de recogimiento y lo comunica. Tiene convicción del valor de la  oración y regala el tesoro de la oración. Tiene un método y lo enseña a su padre y a los amigos. Ve que rezan y les enseña cómo recogerse. Les da libros que ayuden a ello.

3. Definiciones de la oración

Es posible hacer oración en las enfermedades y en las diversas ocasiones y en los problemas y dificultades. La enfermedad no es causa para no hacer oración. AMAR Y COSTUMBRE. El Señor da oportunidad si queremos. La oración no es de rincones sino de la mitad de la vida. Ofrecerse, acordarse por quién la hace y con quién la hace. Oración y fuerzas corporales y ocasiones.

4. Oración y acompañamiento. ¡Gran mal es un alma sola!. Cambia la crisis en lucha. Empieza a luchar en las dificultades. Tenía deseos. Elogio de la necesidad de acompañamiento. Tratar de oración y enseñar a orar. Amistad y acompañamiento. Tratar con personas. De vanagloria no hayas miedo. Enseñar a los amigos. Donde es posible la confidencia es importante la amistad. Crece la caridad con ser comunicada. Necesitamos confrontar con otros el propio camino, para salir del pecado y llegar a la amistad. Dios nos habla y necesitamos discernir los signos. Esta búsqueda del Señor siempre necesita escucha profunda. Todo crecimiento en la vida cristiana necesita acompañamiento. Dios quiere que nos ayudemos unos a otros. Ponerse a tiro, confrontarse para no encerrarnos en ideas duras. Todos somos amigos y compañeros de camino.

Enseñar aunque se sepa poco. Amar y costumbre. Amistad y acompañamiento. En las crisis de la vida: ¿Dónde está el corazón? Dios quiere cuidar la vida.

Teresa Libro Vida

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