PREPARACIÓN PARA LA NAVIDAD CON SAN JUAN DE LA CRUZ

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VIGILIA DE ORACIÓN

 Canto: Hoy queremos que regreses

Hoy queremos que regreses, nuestro mundo necesita
que ilumines con tu llama, con tu llama de amor viva,
tanta oscuridad que ciega nuestras vidas.
 
2.-En la Cruz encuentra el hombre el cami­no de la vida.
Por la Cruz se va ligero al amor más verdadero.
Por la noche, por la noche a la alborada.
 
3.-Nuestra sed se nos apaga si descubrimos la fuente.
Fuente secreta que mana en el hondón de la vida.
¡Oh qué bien se yo la fonte aunque es de noche!.
 
4.-Hoy queremos que regreses,
nuestro mundo necesita
que ilumines con tu llama, con tu llama de amor viva
nuestra noche, noche oscura de la vida.
Nuestra noche, noche oscura de la vida.
 
Monitor: Nos reunimos en vísperas de la Fiesta de San Juan de la Cruz para recordar su vida, sus enseñanzas, sus ejemplos... Y pedir su ayuda para “llegar al monte de la perfección, que es Cristo”. Y en esta noche, dentro de este tiempo  Adviento, queremos  preparar la Navidad con San Juan de la Cruz, de la mano, sobre todo, del Romance que dejó escrito: “In principio erat Verbum”.                           

 Cuenta el P. Alonso, que convivió en Granada con Juan de la Cruz, cómo celebraba él una de aquellas Nochebuenas:  

Lector 1:  “Fr. Juan hizo poner a la Madre de Dios en unas andas, y tomadas en los hombros por dos religiosos, y acompañadas por el siervo de Dios y los religiosos, caminaban por el claustro, y llegados a las puertas que había en él pedían posada para aquella Señora cercana al parto y para su esposo, que venían de camino. Y llegados a la primera puerta cantaron una letrilla que el Santo compuso. Y la glosa que hizo sobre esta letrilla, se fue cantando a las demás puertas.

 (“Del Verbo Divino” de Rafael Mª León, Romance, 1)

Monitor: De los sentimientos y vivencias del Misterio de la Navidad, de dar posada en su corazón a este misterio de Dios con nosotros, nació en Juan de la Cruz un Romance: “In principio erat Verbum”. Este Romance es el canto de un hombre de fe a La Trinidad, como misterio de Amor de Dios, y sobre todo a la Encarnación, amor entrañable de Dios por los hombres. En él San Juan de la Cruz nos ofrece una mirada sobre la historia de la salvación, desde la creación del mundo hasta la comunicación total de Dios en Cristo. 

De la Primera Carta de S. Juan (1 Jn 1, 1-4)

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida ‑ pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna, que estaba vuelta hacia el Padre y que se nos manifestó ‑,  lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto para que nuestro gozo sea completo.

 Monitor: Juan de la Cruz, preso en la cárcel de Toledo, solo, incomunicado, se vuelve hacia Dios, el principio en donde él saca fuerzas. En la oscuridad de aquella cárcel que sólo tiene un pequeño ventanuco, él encuentra una luz interior, una luz que nace del misterio de Dios encarnado, el Dios que se ha hecho hermano nuestro para hacerse presente en nuestro corazón, para ser principio de vida en cada uno de nosotros.  Y le canta así:

 Lector 1:

         En el principio moraba
         el Verbo, y en Dios vivía,
         en quien su felicidad
         infinita poseía.  

Lector 2:     

         Y así la gloria del Hijo
         es la que en el Padre había
         y toda su gloria el Padre
         en el Hijo poseía.
          
         Tres Personas y un amado
         entre todos tres había,
         y un amor en todas ellas
         y un amante las hacía; 

Monitor: A este Dios que es misterio y fuente de amor en que bebe y encuentra fuerzas, canta también Juan con otro de sus poemas

 La Fonte: QUE BIEN SE YO LA FONTE QUE MANA Y CORRE AUNQUE ES DE NOCHE (2) 

 Aquella eterna fonte  está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.
 
 Su claridad nunca es oscurecida,
 y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche.
 
 Aquesta eterna fonte está escondida
en este vivo pan por darnos vida,
aunque es de noche.
 
 Aquí se está llamando a las criaturas,
 y de esta agua se hartan, aunque a oscuras,
porque es de noche. 

Monitor: Y de ese amor nace el proyecto creador de Dios: la humanidad, como esposa para el Hijo, que a través de él llegue a participar de la vida de Dios. La Creación entera, como un palacio para esta esposa.  

Lector 2:

En aquel amor inmenso
que de los dos procedía,
palabras de gran regalo
el Padre al Hijo decía,  

Lector 1:     

 En ti solo me he agradado,
¡Oh vida de vida mía!.
Eres lumbre de mi lumbre,
eres mi sabiduría,
figura de mi sustancia,
en quien bien me complacía.
Una esposa que te ame.
mi Hijo, darte quería,
que por tu valor merezca
tener nuestra compañía
y comer pan a una mesa,
del mismo que yo comía,
porque conozca los bienes
que en tal Hijo yo tenía,
y se congracie conmigo
de tu gracia y lozanía.  

Lector 2:     

Mucho lo agradezco, Padre,
el Hijo le respondía_;
a la esposa que me dieres
yo mi claridad daría,
para que por ella vea
cuánto mi Padre valía,
y cómo el ser que poseo
de su ser le recibía.  

Lector 1:          

Hágase, pues, dijo el Padre,
que tu amor lo merecía;
y en este dicho que dijo,
el mundo criado había
palacio para la esposa
hecho en gran sabiduría; 
 

De la Carta a los Efesios  (Ef. 1,1)

“Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. El nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos ante él por el amor. El nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia redunde en alabanza suya… Este es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase  el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra”. 

 Monitor: Y desde la Creación se abre la promesa de la salvación: la humanidad ha sido creada para encontrarse con Dios, que vendrá a compartir la vida de los hombres:     

Lector 2:  

(...) porque en todo semejante
él a ellos se haría
y se vendría con ellos,
y con ellos moraría;
y que Dios sería hombre,
y que el hombre Dios sería,
y trataría con ellos,
comería y bebería;
y que con ellos contino
él mismo se quedaría,  

Lector 1:       

Con esta buena esperanza
que de arriba les venía,
el tedio de sus trabajos
más leve se les hacía;
pero la esperanza larga
y el deseo que crecía
de gozarse con su Esposo
contino les afligía;
por lo cual con oraciones,
con suspiros y agonía,
con lágrimas y gemidos
le rogaban noche y día
que ya se determinase
a les dar su compañía.
  
(...) decían: ¡Oh dichoso
el que en tal tiempo sería,
que merezca ver a Dios
con los ojos que tenía,
y tratarle con sus manos,
y andar en su compañía,
y gozar de los misterios
que entonces ordenaría!  

Canto: Un pueblo que camina

UN PUEBLO QUE CAMINA POR EL MUNDO GRITANDO: “VEN, SEÑOR” 
UN PUEBLO QUE BUSCA EN ESTA VIDA LA GRAN LIBERACIÓN 
 
1. Los pobres siempre esperan el amanecer
de un día más justo y sin opresión.
Los pobres hemos puesto la esperanza en Ti, libertador.
 
2. Salvaste nuestra vida de la esclavitud,
esclavos de la ley, sirviendo en el temor.
Nosotros hemos puesto la esperanza en Ti,
Dios del Amor.
 

De la Carta a los Gálatas  (Gal 4,3)

“Antes, viviamos como esclavos bajo los elementos del mundo. Pero al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva”. 

Lector 2: 

El Padre con amor tierno
de esta manera decía:

Lector 1:       

Ya ves, Hijo, que a tu esposa
a tu imagen hecho había,
y en lo que a ti se parece
contigo bien convenía;
pero difiere en la carne
que en tu simple ser no había.
 En los amores perfectos
esta ley se requería:
que se haga semejante
el amante a quien quería;
que la mayor semejanza
más deleite contenía;
el cual, sin duda, en tu esposa
grandemente crecería
si te viere semejante
en la carne que tenía.  
 

Lector 2:  

Mi voluntad es la tuya
_el Hijo le respondía_,
y la gloria que yo tengo
es tu voluntad ser mía,
porque por esta manera
tu bondad más se vería;
Iré a buscar a mi esposa,
y sobre mí tomaría
sus fatigas y trabajos,
en que tanto padecía;
y porque ella vida tenga,
yo por ella moriría,
y sacándola del lago
a ti te la volvería.  

Lector 1:

Entonces llamó a un arcángel
que san Gabriel se decía,
y lo envió a una doncella
que se llamaba María,
de cuyo consentimiento
el misterio se hacía;
en la cual la Trinidad
de carne al Verbo vestía;
y aunque tres hacen la obra,
en el uno se hacía;
y quedó el Verbo encarnado
en el vientre de María.
Y el que tenia sólo Padre,
ya también Madre tenía,
(...) por lo cual Hijo de Dios
y del hombre se decía.  
 

Canto: Ángelus

El ángel del Señor lo anunció a María
y concibió por obra del Espíritu Santo.
He aquí la esclava del Señor,
hágase en mí según tu palabra.
Y el Verbo se hizo hombre
y habita entre nosotros.
Ruega por nosotros santa Madre de Dios
para que seamos dignos de alcanzar
 las promesas de nuestro Señor­ Jesucristo. Amén. 

Monitor: Y así la contemplación de María nos lleva a la contemplación de Jesús, el que realiza la Alianza definitiva entre Dios y el hombre: alianza de bodas, fiesta en que el hombre  conoce la alegría de Dios porque Dios viene a compartir nuestra vida, nuestras lágrimas   y sonrisas 

Lector 1: 

Ya que era llegado el tiempo
en que de nacer había,
así como desposado
de su tálamo salía
abrazado con su esposa,
que en sus brazos la traía,
al cual la graciosa Madre
en un pesebre ponía,
entre unos animales
que a la sazón allí había.  

Lector 2:  

Los hombres decían cantares,
los ángeles melodía,
festejando el desposorio
que entre tales dos había.
Pero Dios en el pesebre
allí lloraba y gemía,
que eran joyas que la esposa
al desposorio traía.
Y la Madre estaba en pasmo
de que tal trueque veía:
el llanto del hombre en Dios,
y en el hombre la alegría,
lo cual del uno y del otro
tan ajeno ser solía.  

Monitor: Misterio de amor, que nosotros contemplamos con Juan de la Cruz: Dios compartiendolos gozos y anhelos de la humanidad, los caminos de cada hombre y mujer en busca de la felicidad.  

Canto: Oh, adoramos te, Domine

 Monitor: Juan de la Cruz nos invita a hacer de nuestra vida encuentro con ese Dios que nos sale al paso, el Amado que nos llama a buscarle en medio de nuestros quehaceres, dejarnos tocar por su amor que nos saca a buscarle y crecer en la amistad, el amor con él. Así vivió él, que en sus últimos momentos pedía le leyeran el Cantar de los Cantares. Con  el Cántico Espiritual recordamos su vida, que fue huella del amor de Dios. 

Canto: Amado mío, ¿Adónde estás?

AMADO MÍO ¿ADÓNDE ESTÁS, AMADO MÍO? (BIS) 

1. ¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
como el ciervo huíste
habiéndome herido;
salí tras ti clamando y eras ido.
 
2. Pastores los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.
 
3. Buscando mis amores
iré por esos montes y riberas,
ni cogeré las flores
ni temeré las fieras
y pasaré los fuertes y fronteras.
 
4.¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡Oh prado de verduras
de flores esmaltado
decid si por vosotros ha pasado!

Más información en la web:
- Fiesta de San Juan de la Cruz