Teresa niña y adolescente

Teresa niña. En casa. Huérfana de madre (Cap 1)

Teresa comienza a contar su vida.

*     Tiene cincuenta años cuando relata estos primeros episodios, acaecidos entre los seis y los catorce de edad. Pero es joven de alma.

*     Hace poco más de diez años, se ha convertido de raíz. Y ha rena­cido a vida nueva. Ella misma es persona nueva.

*     Al recor­dar el cuadro de la infancia, lo llena de luz y de amor. Sin sombras.

*     Está secretamente convencida de que la vida que estrenó de niña tenía sentido profundo. La búsqueda de ese sentido servirá para enhebrar los episodios.

Al fin del relato, Teresa lo revive de cara a Dios: primera oración del libro, soliloquio del número 8.

ORACIÓN

¡Oh Señor mío!, pues parece tenéis determinado que me salve, plega a Vuestra Majestad sea así; y de hacer­me tantas mercedes como me habéis hecho, ¿no tuvierais por bien -no por mi ganancia, sino por vuestro acatamien­to-. que no se ensuciara tanto posada adonde tan continuo habíais de morar? Fatígame, Señor, aun decir esto, porque sé que fue mía toda la culpa; porque no me parece os quedó a Vos nada por hacer para que desde esta edad no fuera toda vuestra

Esquema:

Ø     nn. 1-4, el hogar. Personas que lo componen.

Ø     nn. 4-7, ella y su niñez: las primeras lecturas y la fuga (4), los juegos (5), prácticas piadosas (6), pér­dida de la madre y acogida a la Virgen (7).

Ø     n. 8, todo eso se vuelve motivo de oración: solilo­quio.

Cronología:

De 1521 a 1529. Desde el «despertar» de Teresa a «los seis o siete años», hasta la orfandad, cuando va a cumplir los 14 de edad.

Teresa percibe la vida como elegida, predestinada. Descubre desde los 50 años que Dios la amó. Todos los episodios de su vida los convierte en oración.

En la narración selecciona lo religioso, la infancia como época dorada en la que estaba la VERDAD

Nos regala una lección de oración infantil y de familia.

¿Qué nos dice a nosotros hoy para nuestra vida de oración?

1.    Lectura teologal de la infancia. Todo ha de ser contado a la luz de la experiencia del trato con Dios, de la amistad con Cristo. La conversión afecta al futuro, como cambio de vida, y al pasado en el que descubro la Presencia de Dios. Mi historia toma un nuevo sentido en el que todo se enhebra, todo tiene un hilo conductor. La conversión es contarse la vida a la luz de esta experiencia de Dios.

2.    En las relaciones paterno-filiales se va construyendo la imagen de Dios.

3.    La iniciación a la fe mediante lecturas de santos, imágenes, y la oración en familia en la que todos participan.

Adolescencia y primera juventud. Amistades. Peligros. Colegio (cap 2)

Cuenta el paso a través de la adolescencia.

*     En dos tiempos: en el hogar, y fuera del hogar.

*     De los 13 a los 15 años. Travesía difícil.

*     Se agrava cuando en casa llega a fal­tar la madre y Teresa cede a influjos afectivos de fuera.

*     Lecturas y amistades crean en torno a ella un clima negati­vo. Hasta que don Alonso decide llevarla al colegio.

*     Teresa abandona por primera vez la casa paterna y se abre a nuevas amistades. Y a otros horizontes. 

*    El estreno en la amistad ha sido para ella ensayo difícil y enriquecedor.

Al relatarlo, trata de descubrir por qué caminos fue encon­trando el sentido de la vida. Y alumbrando su vocación.

Esquema:

Ø     nn. 1-6, los factores de crisis: las lecturas y doña Beatriz (1), los primos (2), la prima (3-4), las criadas (6).

Ø     nn. 6-10, la recuperación; superación del «desasosie­go»: el amor de su padre (7) y su decisión de alejarla de la casa; vida y amistades nuevas en el colegio (8); una gran educadora (10).

Ø     pausas de reflexión: nn. 1, 3, 5, 7, 9.

Cronología: entre 1529-1532.

(Esquemas del Libro de la Vida, ed. de Tomás Álvarez. Monte Carmelo Burgos  2004)

ORACIÓN

Hay un momento en que se lo dice a Dios. (n. 7).

¡Oh Dios mío! ¡Qué daño hace en el mundo tener esto en poco y pensar que ha de haber cosa secreta que sea contra Vos! Tengo por cierto que se excusarían grandes males si entendiésemos que no está el negocio en guardar­nos de los hombres, sino en no nos guardar de desconten­taros a Vos.

¿Qué nos dice a nosotros hoy para nuestra vida de oración? 

Iniciarse en la vida de oración tiene riesgos y hay que pasarlos

Abrirse a nuevas relaciones es importante para la construcción de un ser humano maduro

Los deseos de ser buena y el desasosiego eran las luces que se encendían para estar alerta

El peligro que supone un mal comportamiento, amistades que desorientan

La necesidad de verdad frente al ocultamiento de su conducta. La honra y el peligro de vivir en la mentira. El yo social, la opinión de los demás, el parecer bien ante los otros impidieron que se enredara en relaciones que su padre no aprobaba.

Descubrir la autoestima, el haber sido la más querida, sus gracias naturales.

Conciencia de que Dios todo lo ve. Dios todo lo mira y remira, no para juzgarlo, sino que su mirada es providente, para reconducirla al buen camino.

Somos lo que somos no lo que aparentamos

Teresa Libro Vida

La oración en la Infancia-adolescencia Descargar 4,2 MB