Llena de Gracia

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¡ALÉGRATE, LLENA DE GRACIA! ¡EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO! ¡BENDITA TÚ!

MOTIVACIÓN

 “María es icono de la Iglesia, símbolo y anticipación de la humanidad transfigurada por la gracia, modelo y esperanza segura para cuantos avanzan hacia la Jerusalén del cielo"

(Juan Pablo II, Carta Apostólica Orientale lumen, 6).

(Se reúne el grupo, formando un corro, a la entrada de la capilla, o del lugar donde se tendrá  la celebración)

Animador: El Adviento es tiempo para asomarnos al corazón de María. Tiempo para celebrar nuestros orígenes de gracia y de libertad con ella. Tiempo para recrear la esperanza que el Espíritu está susurrando a la Iglesia. ¿Seremos capaces de escuchar, de intuir, y de vivir lo nuevo acontecido en María? ¿Seremos capaces de ponernos en camino de Evangelio? La mirada a María, la mujer cercana y sencilla, vencerá nuestros miedos. El amor de María, la mujer bendecida y agraciada por Dios, alentará nuestros pasos.

I.- MARÍA, ESTRELLA DE LA ESPERANZA, NOS REUNE

Lector1: Saludamos a María, la mujer elegida por Dios, para recrear la esperanza y seguir creyendo en la nueva humanidad.

Canto: ALÉGRATE, MARÍA, LLENA DE GRACIA

GESTO: Una persona, con un Icono de María en alto, otra con flores y otras tres personas con carteles en los que están escritas estas frases: ELEGIDA, BENDECIDA, LLAMADA, se ponen en el centro del corro.

Lector1: Saludamos a María, la mujer bendecidapor Dios, con su « sí » abrió la puerta de nuestro mundo a Dios y le ofrece a  Jesús, el Salvador.

Canto: ALÉGRATE, MARÍA, LLENA DE GRACIA

GESTO: Bendecimos a la persona que está a nuestro lado haciendo sobre su frente la señal de la cruz mientras le decimos: “Jesús te ama”

Lector1: Saludamos a María la mujer llamada a ser la madre de Dios y la madre de todos los hombres y mujeres.

Canto: ALÉGRATE, MARÍA, LLENA DE GRACIA

GESTO: Una persona, se pone en medio y levanta un periódico en alto diciendo con fuerza: María te presentamos las situaciones del mundo necesitado de ternura y de paz.

Lector1: Saludamos a María, la mujer que nos refleja la gracia de Dios y nos invita a abrir caminos de alabanza, de comunión y diálogo en la Iglesia de Jesús.

Canto: ALÉGRATE, MARÍA, LLENA DE GRACIA

GESTO: Unimos las manos y formamos un corro

(Después de algunos minutos el animador invita a la asamblea a ponerse en camino hacia la Capilla. Las personas que llevaron los símbolos encabezan la procesión. Se inicia cantando el estribillo y proclamando las estrofas del siguiente canto).

Canto: ALÉGRATE, MARÍA, LLENA DE GRACIA

Lector1: Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú eres entre las mujeres.

Canto: ALÉGRATE, MARÍA, LLENA DE GRACIA

Lector1: Bendita eres, María, porque Dios te eligió para decir una Palabra de ternura y de paz a la Humanidad.

Canto: ALÉGRATE, MARÍA, LLENA DE GRACIA

Lector1: Bendita eres, María, porque Dios te destinó para acariciar el rostro de los hombres y mujeres que no tienen rostro.

Canto: ALÉGRATE, MARÍA, LLENA DE GRACIA

Lector1: Bendita eres, María, Dios te puso como estrella de esperanza en el camino de la humanidad que busca la vuelta a Casa.

Canto: ALÉGRATE, MARÍA, LLENA DE GRACIA

(Una vez que llegan a la Capilla se sientan)

Momento de silencio

Animador: Las promesas de bendición y salvación que recorren la historia de la humanidad se han realizado plenamente en Cristo Jesús, el Señor, el Hijo de María. Por Jesús y por María todos somos bendecidos, mirados con Amor. La Palabra de bendición  alumbra la vida nueva que habita en nosotros.

SÍMBOLO: Un persona trae la Palabra en alto y otra la luz. Se colocan en el medio de la asamblea.         

Lector2: Lectura: Efesios 1, 3-6

“Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.”

Breve silencio

Animador: invita a compartir, durante breves minutos, con el que se tiene al lado alguna situación en la que se hayan sentido bendecidos/as, elegidos/as y llamados/as.

II.- MARÍA, LA MUJER BENDECIDA POR DIOS, NOS ALIENTA

Animador: María es portadora de una bendición gratuita de Dios para toda la humanidad. Dios nos ha bendecido en María, ha despertado en nosotros lo que ya es verdad, nuestra belleza, con la que él nos ha creado. Dios a través de María nos reconcilia con la vida, nos devuelve a esa sencillez, en la que no son las heridas, los recelos, las desconfianzas, las que nos mueven, sino la limpieza de los encuentros, la comunión en la verdad. Bendecir significa poner los ojos en lo pequeño y levantar la vida. Bendecir es tener los ojos limpios para ver belleza en lo que nos rodea.

Canto: DECIR TU NOMBRE, MARÍA, ES DECIR QUE LA POBREZA COMPRA LOS OJOS DE DIOS. MARÍA ES DECIR: “AMOR”

Decir tu nombre María es decir que nuestra carne viste el silencio del Verbo.

Decir tu nombre María es decir que el Reino viene caminando con la historia.

Decir tu nombre María es decir que todo nombre puede estar lleno de gracia.

Lectura: Lucas 1, 26-38 (Proclamado por tres personas: narrador, ángel y María)

Narrador: En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María. Llegó el ángel hasta ella y le dijo:

Ángel: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».

Narrador: María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué significaría tal saludo. Pero el ángel le dijo:

Ángel: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás».

Narrador: María entonces dijo al ángel:

María: « ¿Cómo será eso, pues no conozco varón?»

Narrador: Contestó el ángel:

Ángel: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo. Para Dios, nada es imposible».

Narrador: Dijo María:

María: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho». Después la dejó el ángel.

Momento de silencio (música suave)

GESTO: Una persona levanta el Icono de María y otra la luz mientras se proclaman las alabanzas a María     

Animador:El Akáthistos es un gran himno de la liturgia oriental griega que medita y canta el misterio de la Maternidad Divina. Es común a los hermanos ortodoxos y a los católicos de rito bizantino. Con este himno alabamos al Señor que ha bendecido a María con toda clase de bienes Y en ella a toda la humanidad.

(Se proclama a dos coros. Puede seguir la alabanza haciendo resonancias).

Salve, por ti resplandece la dicha. Salve, por ti se eclipsa la pena.  Salve, levantas a Adán, el caído. Salve, rescatas el llanto de Eva. 

 Salve, oh cima encumbrada - a la mente del hombre. Salve, abismo insondable - a los ojos del ángel. Salve, tú eres de veras - el trono del Rey. Salve, tú llevas en ti - al que todo sostiene.

 Salve, lucero que el Sol nos anuncia. Salve, regazo del Dios que se encarna. Salve, por ti la creación se renueva. Salve, por ti el Creador nace niño.  Salve, ¡Virgen y Esposa! 

 Salve, milagro primero de Cristo. Salve, celeste escalera - que Dios ha bajado. Salve, oh puente que llevas - los hombres al cielo.  Salve, inefable, la Luz alumbraste.

Salve, a ninguno dijiste el secreto.  Salve, del docto rebasas la ciencia. Salve, del fiel iluminas la mente.  Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, oh tallo del verde Retoño. Salve, oh rama del Fruto incorrupto.  Salve, tú plantas quien planta la vida. Salve, oh campo fecundo - de gracias copiosas.

Salve, oh mesa repleta - de dones divinos. Salve, al alma preparas - Asilo seguro. Salve, por ti con la tierra - exultan los cielos. Salve, por ti con los cielos - se alegra la tierra.

Salve, oh Madre del Sol sin ocaso. Salve, nos muestras a Cristo - el Señor y el Amigo. Salve, nos diste el Maná verdadero. Salve, nos sirves Manjar de delicias.

Salve, oh tierra por Dios prometida. Salve, en ti fluyen la miel y la leche. Salve, brotaron en ti - caudalosos arroyos. Salve, oh copa que vierte alegría. Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, ramaje frondoso - que a todos cobija. Salve, llevaste en el seno - quien guía al errante; Salve, perdón del que tuerce el sendero. Salve, oh puerto en el mar de la vida. Salve, ¡Virgen y Esposa! 

III.-  CON  MARÍA,TODOS SOMOS LLAMADOS, A UN NUEVO ESTILO DE VIVIR

Animador:En María, la mujer pobre de Nazaret, se encarnó Jesús, el Hijo de Dios Padre. Por María  vino al mundo la salvación. Ella es la Madre del fruto bendito, del Dios con nosotros. En María nuestros ojos se llenan de luz y esperanza porque el Espíritu Santo nos enseña a llamar a Dios Abbá. Con María somos llamados a vivir un nuevo estilo de vida. Con María abrimos caminos de esperanza, de paz, de ternura para la humanidad.

Momento para pedir, agradecer, alabar en voz alta

Rezo del Padrenuestro con las manos abiertas

Animador:Volvemos al camino de la vida a vivir la novedad del Evangelio: creer, esperar y amar como hizo María.  Nos disponemos a celebrar la Navidad, la Presencia del Dios-con nosotros, ¿cómo ser mensajeros de bendición? ¿Cómo ayudar a que de la dureza de tantas situaciones se arranque una pequeña flor de vida, un brote de esperanza?

Siendo nosotros bendecidos, queremos ser portadores de bendición gratuita con las palabras, con el pensamiento, con la mirada, con la sonrisa, con la actitud, con los gestos...

Bendecir es regar con esperanza aquello en lo que otros solo perciben decrepitud y muerte. Bendecir significa creer que hay vida, que hay futuro, que BROTARÁ un renuevo.

Gesto: Se entrega a cada participante una tarjeta en la que están escritas estas frases.

 María te envía a bendecir  y a alabar. Ábrete a la Gracia de Dios. Camina con alegría. Que en tu corazón habite la ternura. Bendice en todo momento.                           

 Canto del Magníficat (Se puede danzar o batir palmas)

Yo canto al Señor porque es grande, me alegro en el Dios que me salva. Feliz me dirán las naciones, en mi descansó su mirada.

 UNIDOS A TODOS LOS PUEBLOS, CANTEMOS AL DIOS QUE NOS SALVA.

El hizo en mi cosas grandes, su amor es más fuerte que el tiempo, triunfó sobre el mal de este mundo derriba a los hombres soberbios.

  No quiere el poder de unos pocos, del polvo a los pobres levanta, dio pan a los hombres hambrientos, dejando a los ricos sin nada.