Oramos por la paz con Teresa de Jesús y Francisco Palau

 - “Estase ardiendo el mundo”... (Camino 1, 5).

- “¡Oh espesas tinieblas las del siglo XIX!” (Escritos 109. 21).

- BIENVENIDA: En este tiempo Teresa de Jesús y Francisco Palau nos convocan, y nos convocan, como no podía ser de otra manera, para orar por la paz ... Teresa y Francisco sensibles a los problemas de su tiempo nos invitan hoy a orar las dolorosas circunstancias de nuestra sociedad y nuestra historia...Por eso hoy, unidos a ellos. Vamos a “tratar” con el Dios Amigo la terrible realidad de la falta de paz.

I.- SILENCIO:

Nos silenciamos y entramos en el ámbito de lo divino, nos serenamos y entramos en la presencia de Dios... lo hacemos pidiendo la ayuda del Espíritu Santo ...

- “Estase ardiendo el mundo”... (Camino 1, 5).

- “¡Oh espesas tinieblas”... (Escritos 109. 21).

- CANTAMOS REPETIDAMENTE: “Espíritu Santo ven...”

II.- “ESTASE ARDIENDO EL MUNDO...”   “¡OH ESPESAS TINIEBLAS ...”

* Puestos en la presencia de Dios, llevamos ante Él, con nosotros nuestro mundo... del que nosotros somos parte... Ese mundo que hoy particularmente nos duele... porque le vemos amenazado, más que nunca, por la falta de paz...

* “Estase ardiendo el mundo”, “Oh espesas tinieblas”, es el grito dolorido de Teresa y Francisco al contemplar los conflictos, las guerras y las divisiones de la sociedad y de la Iglesia de su tiempo, las luchas de religión... Sí, arde el mundo, este es sin duda nuestro grito ante el Señor...

* Hagamos presente ante el Señor este mundo nuestro, que “arde”, que está en “tinieblas”, que parece desmoronarse por la falta de paz y por la abundancia de guerras, conflictos, terrorismo, violencia... Le hacemos presente tanta guerra, tanta violencia, tanta necesidad de paz, de justicia, de fraternidad, de diálogo.

* Le recordamos también todas las violencias, todas las explotaciones... todas esas guerras “silenciosas” y silenciadas... las mujeres maltratadas, víctimas de la violencia familiar... tanto terrorismo loco... tantos muertos por ideas fanáticas... los que mueren y malviven... porque no tienen lo necesario para comer y tampoco tienen paz... Sí, Señor...estase ardiendo el mundo...

* También le presentamos al Señor, otro tipo de guerras... unas guerras más internas... Todas esas batallas interiores cuando falta la propia paz... Quizá esta mirada a nuestro mundo nos quita la paz... Nos sentimos en “tinieblas” ante las frustraciones, los miedos, nuestros límites, nuestros errores... nuestro pecado... Es la batalla que estamos metidos muchas veces, quizá todos los días... También Teresa pasaba por estas guerras...

-Leemos: CUANDO NOS FALTA LA PAZ... en esos días malos...

“Me vienen algunos días... que me parece que todas las cosas buenas y fervores y visiones se me quitan, aun de la memoria, que aunque quiera no sé que cosa buena haya habido en mí; todo me parece sueño. Apriétanme los males corporales todos juntos, túrbaseme el entendimiento, que ninguna cosa de Dios puedo pensar, ni sé en qué ley vivo. Si leo no lo entiendo; paréceme estoy llena de faltas, sin ningún ánimo para la virtud, y el grande ánimo que suelo tener queda en esto: que me parece a la menor tentación o murmuración del mundo no podría resistir. Ofréceseme entonces que no soy para nada, que quien me mete en más de en lo común, tengo tristeza, paréceme que tengo engañados a todos los que tienen algún crédito de mí; querríame esconder donde nadie me viese, no deseo entonces soledad para virtud, sino de pusilanimidad; paréceme, querría reñir con todos los que me contradijesen” (Relaciones 1, 22).

III.- FRANCISCO PALAU SIENTE, PERCIBE Y SUFRE EL MAL DE SU TIEMPO.

Se siente llamado a despertar, llamar a la conversión y a entregar la vida si fuere necesario.

* “Cuando se trata de combatir batallas, contradicciones, me encuentras siempre igual, invariable, no impresionado y preparado siempre para ir al fuego y a la muerte” (Escritos 1138. 4)

* Le preocupa grandemente la incredulidad de España: “La incredulidad, semejante a un Vesubio, ha abierto en nuestro católico suelo sus horribles bocas; levanta contra el cielo inmensas nubes de humo cargadas de errores y herejías, y la lava que de entre sus llamas lanza y despide, cubre de polvo y ceniza el campo de la Iglesia, devastando y destruyendo las mas heroicas y sublimes virtudes... (Escritos 396. 15)

* “La incredulidad ha invadido ya todas las naciones cultas y civilizadas, y se ha de presentar armado, no sólo de doctrinas, sino de valor y vigor para sufrir cárceles, destierros y la muerte”... (Escritos 392. 6)

* “Allí donde está el principio del mal, allí es donde se ha de aplicar y ha de obrar con más eficacia la medicina de la Oración” (Escritos 397. 18)

* “La predicación del Evangelio, vadeando los mares y penetrando bosques y malezas intransitables, subiendo peñas y montes inaccesibles levanta allí el magnífico, bello y firmísimo edificio de la Iglesia de Jesucristo”... (Escritos 389)

- SILENCIO ORACIONAL: Tengamos un espacio de silencio interior para tomarnos el pulso: ¿ Cómo vemos y reaccionamos ante la cruda realidad de nuestro mundo?. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a luchar por la causa del Evangelio y su Iglesia?  .

IV.- NADA TE TURBE... SOLO DIOS BASTA... (Teresa)

-          BUSCA LA PAZ... NADA TE INQUIETE... (Francisco)

¿Qué hacer ante todo esto?. Teresa nos dice: confiad, confiad en Dios, quien tiene a Dios, tiene la paz... a quien tiene a Dios nada le turba... quien tiene a Dios nada le falta... tampoco la paz...

Francisco Palau nos dice: “Busca la paz. No te inquiete ni turbe cuanto de próspero o adverso pase a tu alrededor; y antes piérdelo todo que la paz del corazón... Vive unido con Dios y todo lo demás es vapor y humo y sombras que se desvanecen”.  (Escritos 1079 )

. Repitamos cantando, con confianza, las palabras de Teresa de Jesús: Nada te turbe... de Taize.  Cantamos de modo repetitivo, interiorizándolo...

“ Nada te turbe, nada te espante, quien a Dios tiene nada le falta. Solo Dios basta”

Y Teresa de Jesús nos diría que pusiéramos los ojos en Cristo, porque El es la Paz, El es nuestra paz. Nos diría que acogiésemos una vez más el don de la única paz posible: la que brota de la presencia de Jesús... Su presencia su Palabra ilumina toda oscuridad y toda noche...

- SE INTRODUCE EL CIRIO PASCUAL

- SE PROCLAMA LA PALABRA:

- “Jesús le dijo: Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos morada en él... La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde”  ( Jn. 14,23;27 )

- “Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “ La paz con vosotros. Dicho esto les mostró las manos y el costado. Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: “ La paz con vosotros ” (Jn. 20, 19-21)

- SILENCIO ORACIONAL: Con música suave de fondo...

Teresa de Jesús y Francisco Palau nos recuerdan que podemos vivir en paz, en medio de este mundo tan dolorido, que es posible, porque Dios nos brinda su amistad... que si gustamos su amor creeremos que todo es posible... que con Él a nuestro lado, no hay desánimos, ni flaquezas... que El todo lo hace posible... Que con El a nuestro lado es posible la paz... Y solo quien tiene paz en su corazón puede ser sembrador de paz...

- Se van leyendo los textos de los “Conceptos”, se puede ir intercalando: Nada te turbe... o simplemente dejar la música de fondo...

- DIOS ES NUESTRA PAZ... (SOLO ÉL NOS BASTA)

-“! Oh Santa Esposa!, vengamos a lo que vos pedís, que es aquella santa paz, que hace aventurar al alma a ponerse a guerra con todos los del mundo, quedando ella con toda seguridad y pacífica. ¡ Oh , que dicha tan grande será alcanzar esta merced!, pues es juntarse con la voluntad de Dios, de manera que no haya división entre El y ella, sino que sea una misma voluntad, no por palabra, no por solos deseos, sino puesto por obra” ( Conceptos de amor de Dios, 3, 1).

- “Oh, amor fuerte de Dios ¡ y como no le parece que ha de haber cosa imposible a quien ama! ¡Oh dichosa alma que ha llegado a alcanzar esta paz de su Dios, que esté señoreada sobre todos los trabajos y peligros del mundo, que ninguno teme, a cuento de servir a tan buen esposo y Señor!”. (Conceptos 3,4).

-“ Así que no nos quejemos de temores ni nos desanime ver flaco nuestro natural y esfuerzo; sino procuremos de fortalecernos de humildad, y entender claramente lo poco que podemos nosotros y que si Dios no nos favorece no somos nada; y desconfiar de todo punto de nuestras fuerzas y confiar en su misericordia” (Conceptos, 3,12).

-¡ Oh Señor mío y Misericordia mía y Bien mío y ¿qué mayor (bien) quiero yo en esta vida que estar tan junto a Vos, que no haya división entre Vos y mi?.

Con esta compañía ¿ qué se puede hacer dificultoso?. ¿Qué no se puede emprender por Vos, teniéndoos tan junto?”. (Conceptos, 4,9)

V.- LA ORACIÓN SANA Y SALVA...

- EXPRESIONES DE FRANCISCO PALAU SOBRE LA FUERZA DE LA ORACIÓN:

§         “ La oración, es la única medicina que queda a la Iglesia para que sea salva; y para que esta oración se haga debidamente es necesaria la virtud del Espíritu Santo... ¡Ah! , cuando el amor es verdadero, no queda paso por dar ni medicina que probar; se emplean todos los recursos y se expone hasta la misma vida” (Escritos 42,18-20).

§         “Dios no nos quiere salvar de los peligros ni curar las llagas ni consolar en las aflicciones sino mediante la misma oración. Y, como no todos los que sufren males están en disposición de pedir a Dios su remedio, para no excluirlos de su protección y misericordia, se contenta con que otros se lo pidan en su nombre para ellos... “ (Escritos 102, 10).

§         §         “Terrible y espantosa es la situación en que nos hallamos. No nos queda ya otra cosa sino levantar las manos y los ojos al  cielo, y pedir a voz en grito el auxilio que de allí sólo nos puede venir...” (Escritos 105,14).

§           §    ¡Oh ceguedad extraña de los españoles!. Somos carnales, y sólo vemos la mano de Dios cuando nos toca la carne. Y estamos perdiendo el alma, la Religión se marcha de entre nosotros y vamos a quedar convertidos en una horda de salvajes, y ya no hacemos caso ni de nuestros males ni de nuestras necesidades. ¡Oh espesas tinieblas las del siglo XIX!”. (Escritos 109, 21)

 §         “¿Dónde están los maestros de espíritu que, a vista de la tempestad contra la que está luchando la Iglesia, enseñen con todo empeño a las almas a orar por la paz y tranquilidad de la nación?”. (Escritos 128, 6).

 §         “Pongamos por intercesora a la Virgen. El Hijo hace lo que le pide su Madre y la Madre jamás niega a sus hijos gracia alguna si la piden con entera confianza...” (Escritos 143, 26)

 - CANTO REPETITIVO: Cuán bien cuidado está el que se fía de Dios...

 VI.- DANOS LA PAZ SEÑOR...

 Arrimados a este Dios...tomados en su mano... fiándonos de la Palabra y la presencia de Jesús, nos atrevemos a soñar... Sí, nos atrevemos a creer que es posible un mundo de paz... Es bueno tener sueños... Porque quizá un día, así lo esperamos, esos sueños se convertirán en realidad... Porque los sueños son hermanos de la esperanza. Soñemos un mundo mejor... como lo soñaron los profetas...  un mundo en paz, donde las lanzas se conviertan en podaderas, donde nadie cause daño, un mundo en hermandad, un mundo en el que la fe, nuestra fe, es capaz de transformar los límites de desesperación... soñemos...

- Escuchamos la canción: “Vuestra alegría” del CD “Todo vuelve a ser posible” de la Editorial Monte Carmelo (también se puede poner el texto de la canción).

 Y arrimados a este Dios, confiando en El... Vamos también a pedir la PAZ para nuestro mundo... pedir la paz... como los pobres... porque estamos necesitados de ella... pedir la paz... porque es un Don... un regalo de lo alto... Francisco Palau nos dice: “ Dios es príncipe de la paz y habita en corazones unidos por el amor”. Pedimos con sentido de unidad y comunión la PAZ.

 - CANTO:      “ Da pacem Domine,da pacem o Christe,in diebus nostris”

 - Cantamos éste u otro canto de paz varias veces... Después de un rato, invitamos a la gente a orar en voz alta... se intercala el canto de paz

Francisco Palau nos invita a: “aprovechar todas las ocasiones que se nos presenten para anunciar con la vida la paz”.

- AL FINAL CANTAMOS TODOS EL PADRE NUESTRO: lo hacemos cogidos de la mano... uniendo en nuestro abrazo a toda la humanidad. Nos ponemos de pie.

 -CANTO: Padre Nuestro tu que estas...