11. El Magníficat: Un Canto lleno de futuro

 

  • "Si se calla el canto muere la rosa. ¿De qué sirve la rosa sin el canto? Es el canto la luz sobre los campos, iluminando siempre a los de abajo" (Guarany) .
  • Un gozo: encontrar en el camino de la vida rostros iluminados, con ganas de vivir, con canciones en los labios. "La gloria de Dios es que el hombre viva" (San Ireneo). La verdadera canción nunca se aleja de la vida ni del bien del ser humano.
  • Una denuncia: "Los cristianos tienen muy poca cara de redimidos" (Nietsche).
  • Una tarea: compartir y cantar profundamente "los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo" (GS 1).
    Un pozo de aguas inagotables: Dios es amor, se entrega por amor, no tiene otros intereses que los nuestros, no sabe comerciar con nosotros porque nos lo ha dado todo.

 

Poesía

Estamos otra vez en el Principio
y nace el mundo, nuevo, del seno de tu Gracia,
hermosamente grande y sin fronteras.
¡Que callen los profetas fatídicos!
Cabemos todos juntos, hermanos,
en la mesa que el Padre ha abastecido.
¡Que calle todo miedo para siempre!
Estamos otra vez en el Principio
y ha empezado tu era:
¡Por derecho de Madre tú patentas
la luz amanecida! (Pedro Casaldáliga)

FOTO

 

"Proclama mi alma la grandeza del Señor. Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abraham y su descendencia por siempre" (Lc 1,46-56).

 

  • Dios es alegre. Y el diálogo con él, también. La alegría se refleja en las canciones que acompañan la vida de cada día. El canto del Magnificat es el espejo del alma de María. Y en el alma lleva grabadas la ternura y la compasión de Dios hacia los más pobres.
  • La alegría la encontramos en lo más profundo del manantial, donde Dios es Dios. María se abre al misterio de Dios y es tanta la alegría que siente al ver cómo es Dios que no puede hacer otra cosa que cantar con júbilo. Su canción es una gran noticia para toda persona.
  • La canción es como un resplandor de profecía para el mundo. Dios toca las heridas y las sana. A María Dios la ha mirado en su pequeñez, ha tocado y besado su pobreza. En ella se anuncia la buena nueva del Evangelio, se adelantan las bienaventuranzas de Jesús.

 

  • Palabra de la Iglesia: "El cántico de la Virgen, al difundirse, se ha convertido en oración de toda la Iglesia en todos los tiempos" (Marialis Cultus, 18).

 

UNIDOS A TODOS LOS PUEBLOS. CANTAMOS AL DIOS QUE NOS SALVA.

 

"Que el alma de María esté en cada uno para alabar a Dios;
que su espíritu esté en cada uno para que se alegre en el Señor" (San Ambrosio).

 

"Alivia tu fatiga de caminante con el canto.
No te domine la pereza; canta y camina.
Avanza siempre en el bien.
No te vuelvas atrás, no te detengas.
Canta y camina" (San Agustín).