8. ¡Fiat! ¡Hágase!

 

  • Las manos del alfarero buscan el barro para trabajarlo. La semilla busca la tierra para que estalle dentro la vida. La palabra sale corriendo buscando un corazón que la acoja. Dios busca al ser humano; espera que éste responda.
  • ¿Qué pasa con el barro cuando no se deja modelar? ¿Qué pasa con la Palabra cuando no es recibida? ¿Qué pasa cuando Dios está a la puerta y nadie le abre?
  • Pero, ¿qué sucede cuando alguien dice "sí" a Dios? Entonces se cumple la promesa: "Mi Palabra no volverá a mi vacía" (Is 55,101-11). Entonces, la tierra se llena de vida.

 

Poema:

"El Padre abre sus manos, y el Verbo vuela a tu arcilla;
y el espíritu de Amor te fecunda con su Vida.
Eres la esclava de Dios, eres Tierra prometida;
eres Nueva Humanidad donde ha llegado el Mesías.
Alégrate, Virgen pura, Vaso de cristal, María,
donde lo humano y divino se hacen al hombre bebida".

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 "María respondió al ángel: ¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón? El ángel le respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios... 

Dijo María: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra" (Lc 1, 34-38).

 

  • Hágase. Y la Palabra se hizo carne en la tierra de María.
  • Hágase. Y el mundo dejó espacio al rostro de Dios plasmado en una mujer.
  • Hágase. Y, en María, lo femenino se convirtió en lugar de encuentro, de autocomunicación de Dios en el mundo. Y apareció en todo su esplendor la acogida y la entrega, la sensibilidad para captar el misterio de Dios, la ternura hacia todo lo que está vivo pero necesita madurar.
  • Hágase. Y María entabló un diálogo íntimo con la palabra, la guardó en el corazón; gracias a María la fe echó raíces profundas en la condición humana.

 

  • Palabra de la Iglesia: "María ha pronunciado este fiat por medio de la fe. Por medio de la fe se confió a Dios sin reservas y se consagró totalmente a sí misma, cual esclava del señor, a la persona y a la obra de su Hijo. Y este Hijo... lo ha concebido en la mente antes que en el seno: precisamente por medio de la fe" (RM, 13).

 

MADRE DE TODOS LOS HOMBRES, ENSEÑANOS A DECIR AMEN.

 

"Iluminado por el Espíritu, bautizado por el fuego,
seas quien seas, eres el trono de Dios, eres la morada de Dios,
eres la luz y la divinidad, eres Dios,
Dios, Dios, Dios" (San Sergio Rádonezhki)

 

Abre tu casa para que sea lugar de acogida.
Sé sensible a la vida y a todo lo que tiene vida.
Acompaña a los pequeños.
Escucha con oídos atentos la experiencia de los otros.
Ante las sorpresas de Dios, ante su Palabra, di siempre:
"Hágase, aquí estoy".