Una bendición

Te deseo, al comienzo de este curso:

Que el Buen Dios te mire y te envuelva.

Que el Buen Dios te alegre el corazón.

Que el Buen Dios te llene de paz y de alegría.

Que el Buen Dios te dé sabiduría para entender la vida como entrega.

Que el buen Dios te dé novedad para hacer de cada día algo nuevo, no una triste rutina.

Que el Buen Dios te llene de fuerza en los días grises y de cansancio.

Que el Buen Dios te dé tanto amor que no midas la entrega.

Que el Buen Dios te conceda delicadeza para hacer del amor «detalles de amor».

Que el Buen Dios te dé sensibilidad para leer los susurros secretos del corazón.

Que el Buen Dios sea tu horizonte y tu fuente.

Te deseo: Que Dios Padre y Madre, recree cada día tu vida. Que Dios Hijo, sane y cure las heridas que te encierran en ti mismo. Que Dios Espíritu Santo, avive en ti todo lo que Jesús nos dijo y nos dejó como signo de Vida Nueva. Te deseo: Que todos estos deseos puedan ser una realidad durante el  nuevo curso

Enrique Martínez