6. La Fiesta del pueblo

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LA FIESTA: JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS PARA UN PUEBLO. 

Introducción

El verano está lleno de fiestas. Cada pueblo, por pequeño que sea, celebra la suya. No te será difícil participar en alguna de ellas. Generalmente, las fiestas han surgido de la fe de los pueblos. Participar en una fiesta, puede ser para ti una ocasión de sentirte tú también formando parte del pueblo, de la fe del pueblo. Puede ser una ocasión para que des gracias por la bondad, la misericordia y el derroche de amor de Dios para con sus hijos. La fe se ha hecho cultura y la cultura se ha manifestado en la alegría compartida. cNadie es forastero. 

Los preparativos

No vayas sin más a la fiesta. Aunque la fiesta te parezca algo informal, conviene que te prepares. Prepara tu corazón para el encuentro con los demás. Comenzarás a ser feliz antes de que vayas. La sonrisa es el mejor vestido, la mano abierta el mejor gesto. Seguramente las calles están adornadas de flores y serpentinas, pero tú puedes engalanar el ambiente con tu buen humor, con tus ganas de disfrutar en compañía de los amigos, con tu limpieza. 

El Amigo llega a la fiesta

Disfruta de la vida, que se despliega en tantos detalles: música, risas, comida abundante. Siente la emoción de las campanas, del saludo gozoso a los vecinos. Dios es amigo de la vida, le gusta la vida, se manifiesta en la vida.

Canta sus maravillas con el Salmo 125:

“Cuando el Señor cambió nuestra suerte,  
La boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares.
Hasta los gentiles decían:
“El Señor ha estado grande con ellos”.
El Señor ha estado grande con nosotros,
Y estamos alegres”.

Procura sentarte también a la mesa de la Eucaristía. Un amigo, Jesús, llega a la fiesta para compartir su evangelio con todos. No te pierdas la procesión. Disfruta con todos, paseando al Santo por las calles del pueblo entre cantares, rezos, volteo de campanas, cohetes, danzas. Hazlo todo para El, el Señor de la Vida. 

La mesa del encuentro con el hermano

Entre manjares de fraternidad, canto, danza, baile, juego, vino que alegre el corazón. Con un lugar para todo el que llegue sin importar su procedencia, donde se olviden los conflictos y problemas, donde la comunicación y el diálogo sean sinceros abiertos, donde pequeños y grandes puedan reír alegremente.