La familia: taller de diálogo

ACOGIDA ANIMADOR

Bienvenid@s. Buenas tardes a todos. Estáis en vuestra casa. La casa de la Virgen del Carmen, la mujer de la palabra y del diálogo, siempre es una puerta abierta, un lugar de comunicación. Seguimos con los ecos de ayer en el corazón, con los rostros que vimos ayer. Os invito a visualizar a las familias que están con déficit de respeto, de palabra, de encuentro. Invocamos sobre ellas al Espíritu, que es quien pone en marcha estrategias de diálogo y de comunión entre las familias.

ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN… Ven Espíritu, tú que enseñas los lenguajes de la comunión y del respeto. Tú, que recuerdas a Jesús, que pasa a la otra orilla para entablar diálogo con los distintos y los distantes. Tú, que nos enseñas la comunicación como paso para la comunión.

GESTO: Puestos de pie. Abrimos nuestras manos para acoger a Jesús, Palabra de amor sembrada en la humanidad, siempre dispuesto al diálogo con todo ser humano y, por tanto, al respeto profundo a cada persona y a sacar de cada uno de lo mejor. Dios es Palabra, está rebosante de palabra, tiene ganas de comunicarse, de entrar en diálogo con nosotros. Así se nos presenta en el Evangelio de Juan.

SIGNO: Una persona introduce la Palabra. Mientras se escucha la canción: Sé mi luz

Proclamación de la Palabra: Jn 1,1.10.14).

TESTIMONIOS:

El tema de hoy: La familia: taller de diálogo. Fijaos en las tres palabras. Familia: solo en clima de familia y de amistad se comunica lo más íntimo, los sentimientos, los afectos. Diálogo, donde cada uno tiene sitio, palabra y tarea. Taller, que significa aprendizaje, lento aprendizaje muchas veces, con pasos adelante y pasos atrás.

Para tratar este tema contamos con: - María José Pereda, que es muchas cosas (concejal socialista de nuestro Ayuntamiento, médico), pero sobre todo, mujer y madre de familia. Permitidme unas palabras de Timothy Radclife, el que fue Maestro General de los Dominicos. Cuando llegaba a una comunidad preguntaba: “¿Se habla en esta comunidad?” Eso era para él fundamental. Nosotros, esta tarde, le hemos hecho a María José estas dos preguntas: ¿Se habla en familia? ¿De qué?

- Simón Portillo. ¿Qué habrá mamado este hermano dominico en su familia de Lerma para que haya entregado tanto tiempo y energías a la familia? A Santo Domingo, su fundador, le llamaban “el hombre que se reía con sus hermanos”. Desde sus múltiples tareas al servicio de la Familia, Simón sabe mucho de dolores y de gozos, de luces y sombras, belleza y destrucción en la familia. A él le hemos pedido que nos diga algo de esto: La familia se hace por el diálogo, se destruye por la falta del diálogo.

- Eduardo T. Gil de Muro, periodista, escritor de muchos libros, uno de ellos con este título tan sintomático y tan al caso: Televisión y familia. A él le hemos pedido que nos hable de este tema, siempre tratado, nunca resuelto del todo en la vida de las familias: Medios de comunicación: Asfixia o posibilidad de diálogo. El es carmelita, de la familia de santa Teresa, una mujer que hizo del diálogo su gran herramienta para tratar a las gentes y a Dios. Gracias a los tres. Nuestra acogida es la mejor manera de tratar con emoción la palabra, de levantar la palabra del suelo y de darle categoría en nuestra familia.

PowerPoint: El diálogo de la Alabanza

LA ORACIÓN DEL DIALOGO

Te alabamos y te glorificamos, Señor, por la belleza del diálogo que se hace concreto cada día en muchas familias. Hecho de gestos de cariño, de silencios con músicas sonoras por dentro, de balbuceos que entretejen sentimientos, de palabras claras, sencillas, con las que se dice la vida, el diálogo es una forma preciosa de vivir el amor en familia. El diálogo desata nudos, acerca distancias, abre puertas, deshiela malentendidos. Donde no se da, crece la oscuridad. Donde se da, brotan las fuentes de la confianza y la alegría. Señor, tú que estás a la puerta de nuestro corazón con la palabra preparada para el encuentro, tú que recoges de la orilla toda palabra para colocarla en el centro y darle importancia, enséñanos a dialogar en familia. De todo podemos hablar, de lo divino y de lo humano. ¡Nos necesitamos tanto unos a otros! ¡Qué alegría descubrirnos unos a otros en familia! ¡Qué hermoso dejar espacio a los sentimientos, a las vivencias del corazón, a esos lenguajes, tan inusitados, del alma! Dar y recibir. Pasarnos unos a otros la emoción, la belleza, la poesía. Compartir juntos el dolor, las preguntas, las búsquedas de sentido. Danos humildad para no imponer nuestra verdad, para buscarla juntos, en familia. Ayúdanos a callar cuando nuestras palabras son lanzas que hieren y abren barrancos en la confianza. No dejes que tapemos la boca a quien no sabe decirse o se dice con lentitud. Danos la sensatez de reconocer errores y pedir el perdón. Pon en nuestros oídos la valentía de escuchar opiniones que no son como las nuestras, pero que buscan, como nosotros, la fuente. Danos el atrevimiento de iniciar cada día, en familia, diálogos de amor contigo, Señor. Amén.

GESTO: Nos damos la palabra unos a otros, mientras salimos y nos vamos a nuestra casa, a ejercitarnos en el diálogo en familia.

PISTAS PARA DIALOGAR EN FAMILIA

  • Prepara tu palabra en el corazón para dársela a los tuyos como un pan.
  • Mira a quien te habla; es una forma de embellecer toda palabra.
  • Ejercítate cada día en el diálogo con paciencia.
  • Sopla sobre las brasas, deja fuera las cenizas.
  • Alégrate por la oportunidad de dialogar en familia.
  • Cuenta tu vida a Dios y acoge su historia de amor. Hazlo en familia.