Momento orante junto a la Sagrada Familia

Después del gozo de la fiesta de Navidad, celebramos la Sagrada Familia. Hoy, en el año dedicado a la familia, la Sagrada Familia de Nazaret es modelo para nuestro caminar. Queremos mirar a la familia de Jesús, sentarnos en su escuela, descubrir los tesoros de su vida, la intimidad entre Jesús, María y José. Acogemos el asombro de María contemplando a su hijo, con Ella penetramos en el misterio, escuchando las palabras del Papa Juan Pablo II :

“ La contemplación de Cristo tiene en María su modelo insuperable. El rostro del hijo le pertenece de un modo especial. Ha sido en su vientre donde se ha formado, Tomando también de Ella una semejanza humana que evoca una intimidad espiritual ciertamente más grande aún. Nadie se ha dedicado con la asiduidad de María a la contemplación del rostro de Cristo. Los ojos de su corazón se concentran de algún modo en Él ya en la anunciación, cuando lo concibe por obra del Espíritu; en los meses sucesivos empieza a sentir su presencia y a imaginar sus rasgos. Cuando por fin da a luz en Belén, sus ojos se vuelven también tiernamente sobre el rostro del hijo, cuando “lo envolvió en pañales y le acostó en un pesebre”. (Lc 2,7). Desde entonces su mirada, siempre llena de adoración y asombro, no se apartará jamás de Él... ....María vive mirando a Cristo y tiene en cuenta cada una de sus palabras. “Guardaba todas estas cosas, y la meditaba en su corazón”. Los recuerdos de Jesús impresos en su alma, la han acompañado en todo momento, llevándola a recorrer con el pensamiento los distintos episodios de su vida junto al hijo.”.... (Carta sobre el Rosario de Juan Pablo .II ).

1. NOS HACEMOS ESTAS PREGUNTAS: (Podemos hacerlo en familia o en la catequesis)

- ¿Qué harían Jesús, María y José en la humilde casa de Nazaret? - ¿Le enseñaría José su oficio de carpintero a Jesús? - ¿Que diálogos e intercambios llenos de confianza y ternura tenían por las noches? - ¿Cuál era su trato con los amigos y los vecinos? - ¿Cómo enseñaba María a su hijo Jesús a hablar, a caminar a rezar?

La palabra de Dios ilumina nuestras vidas, escuchamos y compartimos estos dos breves relatos que nos propone la liturgia de este día: “El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba” (Lc 2, 22-40). “Revestíos, pues como elegidos de Dios santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia soportándoos unos a otros y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros. Y por encima de todo esto, revestíos del amor que es el vínculo de la perfección. Y que la paz de Cristo presida vuestros corazones, pues a ella habéis sido llamados formando un solo cuerpo. Y sed agradecidos” (Col 3, 12-21).

2. COMPARTIR CON LA FAMILIA O CON EL GRUPO

Tenemos aquí todo un programa de vida eclesial y familiar. Podemos destacar y compartir las cualidades que nos parecen más relevantes de la Palabra. Preguntarnos cómo nosotros, lo podemos vivir en lo cotidiano. Los niños mayores pueden tener el texto para subrayar las palabras más importantes, los más pequeños pueden ilustrarlos con un dibujo o una frase.

3. PETICIONES

1. Aquí nos tienes Jesús, somos tu familia, queremos ser de los tuyos, conocerte y seguirte. Todos: Tú lo sabes, te queremos, haznos semejantes a ti, sembradores de paz y de alegría.

2. Tu palabra nos fortalece e ilumina nuestra ruta. Todos: Haz que vivamos cada día a la luz de tu palabra.

3. Mira Jesús a nuestras familias, a todas las familias del mundo, a las que viven en medio del dolor. Todos: Ayúdanos a encontrar caminos nuevos, caminos de solidaridad, de comprensión, caminos de paz y de verdadera fraternidad.

4. María, queremos contemplar a Jesús como lo hiciste tú. Todos: imprime en nosotros tu mirada, tus sentimientos de acogida, ternura y gratuidad. Madre nuestra, cuídanos, pon en nosotros deseos de vivir y amar

4. TESTIMONIO DE UNA FAMILIA

Nosotros hemos realizado en casa con los niños un dado grande y hemos escrito a cada lado del dado algo que podríamos vivir durante el día para imitar a la Sagrada familia: 1. Bondad 2. Humildad 3. Paciencia 4. Perdón 5. Sed agradecidos 6. Servir 7. Decir la verdad 8. Alegría Por la mañana en el desayuno, sacamos el dado y miramos lo que nos toca vivir hoy. En la cena, por la noche, comentamos cómo lo hemos vivido

5. GESTOS Sacar una foto de nuestra familia, mirar los álbumes de la familia, visitar a los abuelos, dar una llamada de teléfono a los que están solos. Pensar y tener presentes a todos los que no tienen familia o sufren situaciones de dolor.

6, ORACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA (Pablo VI)

Sagrada Familia de Nazaret: enséñanos el recogimiento, la interioridad; danos la disposición de escuchar las buenas inspiraciones y las palabras de los verdaderos maestros; enséñanos la necesidad del trabajo, de la preparación, del estudio, de la vida interior personal, de la oración, que sólo Dios ve en lo secreto; enséñanos lo que es la Familia, su comunión de amor, su belleza simple y austera, su carácter sagrado e inviolable. Amén

7. ORACIÓN DE LA FAMILIA

Señor, Dios nuestro, Tú nos has elegido y llamado a ser tus santos y tus predilectos. Revístenos de sentimientos de misericordia, de bondad, de humildad, de dulzura, de paciencia. Ayúdanos a sobrellevarnos los unos a los otros, a perdonar lo mismo que tú, Señor, nos has perdonado. Danos esa caridad, que es el vínculo de perfección, y que la paz de Cristo brille en nuestros corazones. Amén.

¡FELIZ DÍA DE LA FAMILIA!