Y nos abrió su corazón. Bendito quien confía en ti

Ambientación No es fácil mantener siempre la calma y la paz, sobre todo, cuando muchas situaciones complicadas se apoderan de nuestra vida y de nuestro corazón. Cuando la actividad y el trabajo nos cansan, cuando incluso nuestro deseo de hacer el bien nos rinde por la falta de frutos palpables... más de una vez, sentimos ganas de abandonar o de huir... ¿No será que nuestro corazón no tiene en el Señor su descanso?; ¿no será que buscamos pequeños apoyos, olvidando la promesa del Señor de hacer fecunda nuestra vida si ponemos en Él nuestra confianza? San Pablo decía como resumen de su vida: "Sé de quién me he fiado". ¿Qué sucedería en nuestra vida si pusiéramos decidida-mente nuestra confianza en el Corazón de Jesús? Texto bíblico "Así dice el Señor: Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor: será como un cardo en la estepa, no verá llegar el bien, habi tará la aridez del desierto, tierra salobre e inhóspita. Bendito quien confía en el Señor, y pone en el Señor su confianza: será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corrien-te echa raíces, cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto. Nada más falso y enfermo que el corazón, ¿quién lo entenderá? Yo, el Señor, penetro el corazón, sondeo las entrañas; para dar al hombre según su conducta, según el fruto de sus acciones" (Jer 17,5-10). Respuesta a la Palabra "Confía en el Señor y haz el bien, habita tu tierra y practica la lealtad; sea el Señor tu delicia, y él te dará lo que pide tu corazón. Encomienda tu camino al Señor, confía en él y él actuará" (Sal 36,3-5). Bienaventuranzas

• Felices los que ponéis vuestra confianza en el Corazón de Jesús, sabiendo que El nunca defrauda, porque gustaréis el Reino. • Felices los que a pesar de los fallos y caídas, buscáis siempre al Corazón de Jesús como apoyo y fortaleza, por-que tendréis fuerza para volver a caminar. • Felices los que os dejáis habitar y poseer por el Corazón de Jesús, porque descubriréis que vuestra vida está en las mejores manos. • Felices los que invitáis a todos a la confianza en el Corazón de Jesús, porque vuestra vida siempre dará fruto. • Felices los que encontráis vuestras delicias en el Corazón de Jesús, porque él os dará todo lo que anhela vuestro corazón.Palabras para el camino

- Bendito quien confía en el Corazón de Cristo. "Te necesito a Ti, sólo a Ti y tu Reino. Deja que lo repita sin cansarse mi corazón. Los demás deseos que día y noche me embargan son vanos y falsos. Te necesito a Ti, sólo a Ti y tu Reino" (R. Tagore). - Quien vive unido al Corazón de Cristo se convierte en un regalo para los demás: "El fruto del silencio es la oración, el fruto de la oración es la fe, el fruto de la fe es el amor, el fruto del amor es el servicio, el fruto del servicio es la paz". (Teresa de Calcuta) - Quien se abandona en el Corazón de Cristo encuentra estrellas en la noche: "En medio de los días desolados y las noches terroríficas he oído una voz que me decía: 'no temas, yo estaré siempre contigo` (M. Luther King). - Quien deja en el Corazón de Cristo su pasado estrena cada día la vida: "El que avanza hacia Dios va de comienzo en comienzo. ^Lo sabes? Dios ha puesto nuestro pasado en el Corazón de Cristo, y se ocupa de nuestro futuro... Soplar sobre las penas fugitivas como el niño sobre la hoja seca. No agarrarse a las inquietudes como la mano en un arbusto de espinas, sino ceder. Abandonar a Cristo lo que acosa el corazón. A quien se detiene en los fracasos y el desánimo, se le paralizan las fibras del alma. Disponiéndonos a empezar de nuevo, la paz del corazón y una alegría del Evangelio pueden cambiar nuestra vida" (Hno. Roger de Taizé).

(Del libro: "Y NOS ABRIÓ SU CORAZÓN", Pilar Casado Santamaría, Ed. Monte Carmelo)