4.- Para que te brote el asombro y la gratitud ante tanto amor

Ora con calma el salmo 22, puesto en boca de Jesús. Entra en los símbolos, sacados de la vida pastoril. Recuerda tu encuentro sacramental con Cristo (fuentes tranquilas: bautismo, reparo tus fuerzas: confirmación, la mesa y la copa: la eucaristía...). Que el Espíritu abra tu corazón para acoger el regalo del amor de Jesús para ti.

“Yo soy tu pastor, nada te falta: en verdes praderas te hago recostar; te conduzco hacia fuentes tranquilas y reparo tus fuerzas. Te guío por el sendero justo, por el honor de mi nombre. Aunque camines por cañadas oscuras, nada temas porque yo voy contigo: mi vara y mi cayado te sosiegan. Preparo una mesa ante ti, enfrente de tus enemigos; te unjo la cabeza con perfume, y tu copa rebosa. Mi bondad y mi misericordia te acompañan todo los días de tu vida, y habitarás en mi casa por años sin término” (Sal 22).

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- 3. Pistas para orar la Eucaristía