Ficha 4: La hospitalidad que encuentras a tu paso

Oración para iniciar la jornada

“Guía, Señor, mis pasos por el Camino de la paz.” “Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, poderoso defensor en el peligro, por eso no tememos. El Señor todopoderoso está con nosotros”.

Piensa en personas como Santo Domingo de la Calzada, San Juan de Ortega, Teresa de Calcuta y muchos otros que hicieron de la acogida y la hospitalidad su razón de vivir. La hospitalidad es uno de los grandes monumentos del Camino. Tú también puedes aprender; encuentra en el Camino la fuerza para practicar la hospitalidad cuando vuelvas a casa.

Lee atentamente este texto:

“Entonces dirá el rey a los de su derecha: Venid vosotros, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui peregrino y me hospedasteis; estuve desnudo y me vestisteis... Entonces los justos le contestarán: Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos peregrino y te hospedamos o desnudo y te vestimos?... Y el rey les dirá: os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 34-40). “Hermanos, mantened el amor fraterno y no olvidéis la hospitalidad pues por ella algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles” (Hb 13,2)

Para tu reflexión:

Vivimos en un mundo donde hay muchos excluidos. Cuando todo el mundo es un mercado, ¿cómo poner en marcha estructuras de acogida y de gratuidad? En los albergues se respira un ambiente de cercanía, se tiene tiempo para los demás, brota la amistad, se contagia la alegría, el servicio. Esto también es posible en el día a día, en la vida cotidiana.

Símbolo

Ayuda hoy en un albergue, te hayas quedado o no Di al hospitalero que estás disponible para ayudarle, ya sea en la preparación de la cena, o fregando los platos, o limpiando el albergue. Procura entregarte totalmente y con mucho amor a este trabajo. Experimenta el amor incondicional que surge del servicio gratuito.

Actitudes

Sé agradecido, da gracias a Dios, no te olvides de dar las gracias en los albergues, en los bares, en las tiendas. Que el recuerdo que el peregrino deje en el Camino sea el de una persona agradecida. Haz un compromiso para el camino de la vida: Estás ante el reto de aprender a convivir con otros pueblos, culturas y religiones, muestra interés y solidaridad con ellos.

Oración

Señor, tu camino es en verdad patrimonio de la más auténtica y verdadera humanidad;
la que ve en cada peregrino no más que un ser humano abierto a las estrellas.
Tú nos enseñas a descalzarnos ante el misterio que esconde cada peregrino en su corazón.
Con cada peregrino del Camino te abrimos la puerta. Queremos que tú seas nuestro huésped.

Más información en la web:
- Ficha 3: Las huellas del Camino